Tras varios años manteniendo una postura reacia a la exposición y a los medios, de un tiempo a esta parte Mario Pergolini decidió ir más allá de su streaming y comenzar a mostrarse tanto en las redes sociales como en televisión con su vuelta a la pantalla de El Trece.
Y a lo que sería su segunda temporada de Otro día Perdido, el conductor le sumó el hecho de que se abrió a dar entrevistas, en las cuales habló como nunca de su vida personal, al tiempo que agregó interacciones en su cuenta de instagram.
Y en esta nueva faceta de renegar menos de la televisión y mostrarse más cercano a la gente, Mario contó cómo es un día normal en su vida y sorprendió al describirse terrenal, espiritual y apasionado por el trabajo. “Me levanto siempre 5:30 de la mañana”, comenzó.
Dejando en claro que es muy madrugador, Pergolini profundizó: “Lo primero que hago es meditar. Te da ejercicios para centrarte cuando te descentrás. No tanto para el momento en que medito pero creo que esos ejercicios me sirven para cuando me empiezan a torturar esas cosas que son inevitables”.
CON TANTA ACTIVIDAD, MARIO PERGOLINI TIENE TODOS SUS DIAS GANADOS
“Con la tele no me torturaron más. No, yo lo tomo muy fríamente. Nunca vi el programa. Me levanto, hago eso y después empiezo a leer todo lo que puedo y empiezo a separar para mi programa de radio, las noticias que voy a utilizar, y empiezo a hacer el guión con lo que pienso que puede servir para el programa del día”, siguió.
Finalmente, en la charla para Forbes, Mario agregó: “Envió el material a los guionistas. Hago el programa. Cuando termino eso me llevo un primer guión de Otro Día Perdido. A las 12:30, 13 horas ya estamos todos repasando el programa. Lo hacemos una, dos, tres veces. Lo grabamos y después me pongo dos o tres cosas para hacer de otras compañías con las que trabajo”.



