Cuenta Maru Botana cuenta que en un momento se quedó sola en la habitación de aquel hotel del sur, adonde había ido a pasar unos días con su esposo, Bernardo Solá, y cinco de sus hijos. Apenas un rato antes se había enterado que su bebé, Facundo, al que había dejado en Buenos Aires a cuidado de sus abuelos, estaba muerto. Y entonces, se paró frente al ventanal.
"Se me fue la cabeza -recuerda Maru-. Miraba la montaña y pensaba: 'Me tiraría ya por la montaña, ¿pero qué hago con estos cinco que tengo acá?'". Porque la sensación era rotunda: "Sentía que se me acababa el mundo".
La confesión surge de una entrevista desgarradora que la cocinera concedió para el ciclo La Sesión, de la psicóloga Sofi Calvo. Allí, Maru Botana habló en detalle sobre todo lo ocurrido en aquel septiembre de 2008: desde cuando se despidió de Facundo para irse de viaje, de cómo supo que había fallecido, de la reacción de sus hermanos, del duelo que no terminará nunca. Y de más. Maru habló de mucho más...
LAS SENSACIONES DE MARU BOTANA POR LA MUERTE DE SU HIJO
Fue su marido quien, luego de atender un llamado a las 4 de la madrugada en la habitación del hotel, la despertó para avisarle: "Te voy a decir lo más feo que vas a escuchar en tu vida. Falleció Facu". Y a Maru, como ella misma lo explica, se le "apagó la luz".
—¿Entendiste lo que tu marido te estaba diciendo?
—Entendí, pero no tenía seguridad: estaba confiada de que llegaba y lo iba a poder despertar. Como que no podía ser, como que mi mamá exageraba. Pero estaba en cualquiera, se me fue la cabeza.

Además, Maru Botana aseguró: "No sentí culpa de haberlo dejado". Sin embargo, su hijo mayor (Agustín, por entonces de nueve años) se lo reprochó: "Me dijo: '¿Por qué lo dejaste?'".
"En realidad, la pensé del lado de que lo dejé en las mejores manos -explicó la cocinera-. Mi papá era médico, lo trató de revivir. Fue durísimo, pero me quedó la conciencia (limpia) de que se hizo todo (por salvarlo). Tenía que suceder. No lo podríamos haber evitado".
Maru Botana también recordó el día que volvió a la televisión, tras la muerte de Facundo. "Yo lo llevaba a mi programa todos los días, y fue difícil. Nunca más vi el video de cuando hablé en cámara, anunciando todo esto. Pero cuando hablaba, todos los cámara (por los camarógrafos) iban cayendo al piso, por todo lo que pasé. Era tremendo. No me lo voy a olvidar en mi vida".


