La postal parece una más entre tantas noches de celebración: sonrisas, amigos, música y copas en alto. Pero esa imagen, tomada en un casamiento en Tafí Viejo, se convirtió en un documento desgarrador. Es una de las últimas fotos de Solana Albornoz y Mariano Robles, la pareja que horas después moriría atrapada en medio del temporal que azotó Tucumán.
En la foto se los ve rodeados de amigos, distendidos, disfrutando de una salida que habían esperado. Habían dejado a sus dos hijos al cuidado de una niñera para tener una noche para ellos. Nada hacía pensar que sería la última.
Según se reconstruyó, tras la fiesta emprendieron el regreso en medio de una tormenta que, con el correr de las horas, se volvió incontrolable. Calles anegadas, correntadas inesperadas y zonas completamente desbordadas transformaron el trayecto en una trampa.
Mirá También

¡Exclusivo! Las fotos de Agostina Páez volviendo al país tras 2 meses detenida en Brasil
El auto en el que viajaban fue arrastrado por la fuerza del agua hasta un canal de riego, donde quedó volcado. No lograron salir. La escena con la que fueron encontrados horas después es de las que marcan: estaban abrazados. Antes de que todo ocurriera, habían logrado enviar un mensaje avisando que estaban demorados, esperando que bajara el nivel del agua.
Del otro lado, la situación todavía no parecía alarmante. Pero afuera, el escenario ya era otro. Con el paso de las horas y la falta de respuestas, la preocupación creció. Familiares y amigos comenzaron una búsqueda desesperada en redes sociales. La confirmación llegó al día siguiente y fue devastadora.
Detrás de la tragedia hay una historia que duele aún más: la de una pareja joven, con proyectos, trabajo y una vida familiar en construcción. Solana tenía 32 años y trabajaba en la administración pública; Mariano, de 28, en una entidad provincial. Juntos criaban a sus dos hijos pequeños, que esa noche los esperaban sin saber que no volverían.

La imagen que quedó, esa última foto en medio de la fiesta, hoy se resignifica. Ya no es solo un recuerdo: es el contraste más crudo entre la felicidad de un instante y la tragedia que llegó después. En Tucumán, el dolor sigue presente. Y esa foto, que alguna vez fue solo una más, hoy se transforma en símbolo de una historia que conmueve a todo un país.


