Muni Seligmann reveló la culpa que la atormenta tras el accidente donde su bebé se fracturó el cráneo

Muni Seligmann confesó su culpa por el grave accidente de su bebé y contó qué piensa del familiar que cuidaba a su hijo: “Todavía no…”

Muni Seligmann se animó a hablar tras uno de sus momentos más dramáticos, cuando su bebé sufrió un accidente doméstico y fue internado.
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El recuerdo todavía le eriza la piel. No fue un grito, ni una caída cualquiera. Fue un ruido distinto. Uno de esos que no se olvidan. Muni Seligmann estaba en su casa cuando escuchó el golpe y, sin saber exactamente por qué, sintió que algo no estaba bien. “Escuché el golpe y supe que algo no estaba bien. Hay ruidos y ruidos, y ese fue distinto”, contó, reconstruyendo ese instante que marcaría un antes y un después.

A los pocos segundos, el llanto de su hijo confirmó el peor presentimiento. Vicente, que en ese momento tenía apenas diez meses, había sufrido un accidente doméstico mientras estaba en el cambiador junto a un familiar de absoluta confianza. Todo ocurrió en un segundo. Un descuido mínimo, de esos que pueden pasar en cualquier casa. Pero Muni no se olvidará jamás de eso.

“Lo primero que preguntaba era cómo se cayó. Nadie sabía. Es un segundo en el que miraste para otro lado, agarraste algo… y pasó”, recordó Muni en una reciente nota con Infobae, todavía atravesada por lo vivido.

La reacción fue inmediata. Lo calmó, lo sostuvo, intentó entender qué había pasado. Pero algo no cerraba. Al tocarle la cabeza, Muni sintió un golpe y decidió no dudar: había que ir al hospital. Lo que vino después fue una cadena de decisiones, estudios y diagnósticos que terminaron en una frase difícil de procesar: fractura de cráneo.

MUNI SELIGMANN CONTÓ EL CALVARIO QUE VIVIÓ TRAS LA FRACTURA DE CRÁNEO DE SU BEBÉ

“Cuando bajó la adrenalina apareció todo: el miedo, el llanto, la angustia. Ahí entendí realmente lo que había pasado”, confesó Seligmann, al poner en palabras el momento en que la cabeza deja de actuar y el cuerpo empieza a sentir.

El bebé quedó internado en observación, aunque con el correr de los días su evolución fue positiva. Hoy, ya recuperándose, lleva un pequeño casco por precaución. “Está muy bien. Yo le puse un casquito que es por precaución, pero más que nada por tranquilidad mía. No es algo estrictamente necesario. Él está perfecto. Nosotros estamos bien, aunque todavía estamos sensibles. Cada vez que lo miramos lloramos juntos”, contó la actriz.

Lejos de esconder lo sucedido, Muni decidió compartir la experiencia en sus redes. Y lo que encontró del otro lado la sorprendió. “Los accidentes domésticos tienen algo de tabú. No se cuentan. Y yo pensé: esto pasa, ¿por qué no decirlo?”, explicó. “El 80% me contó algo que también les había pasado. Todos los mensajes estaban atravesados por lo mismo: la culpa”, agregó.

Ahí aparece un punto muy crudo: la culpa. Eso que, según describió, aparece automáticamente. “Si pudiera dar un consejo sería que dejen la culpa de lado. Yo todavía no puedo, pero ojalá otras sí”, reflexionó Muni. Porque, aunque entiende que fue un accidente y que la persona que estaba con su hijo también sufrió, el proceso emocional no es lineal. “Lo primero que pensé fue lo mal que debía estar esa persona. Ya cargaba con suficiente dolor como para agregarle más”, explicó.

Sin embargo, Seligmann también fue sincera sobre lo que aún no puede resolver del todo: “Todavía no y no creo que lo haga. No le pasó nada igual a mi hijo, por suerte está bien, esto va a ser anecdótico y se le va a soldar solo. No sé cómo hubiera sido con un desenlace distinto”.

Así, entre el alivio porque todo terminó bien y la herida emocional que todavía sigue abierta, Muni puso sobre la mesa un tema que todavía le genera ruido en su interior. Ese descuido, por más que sea algo que puede pasar, ella no se lo perdona. Como así tampoco entiende el contexto mismo que se dio todo. Un relato crudo y a flor de piel.

   
 

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