Algo terrible está a punto de suceder es la nueva apuesta de Netflix que ya empieza a generar ruido entre los fanáticos del suspenso. Con solo 8 episodios, la serie construye un clima asfixiante donde nada es lo que parece y cada escena deja una sensación inquietante.
La historia sigue a Lucía Moreno, una mujer que comienza a percibir señales extrañas en su entorno cotidiano. Pequeños detalles, casi imperceptibles, se transforman en pistas de algo mucho más oscuro que está por desatarse.
A su lado aparece Tomás Rivas, un periodista que también empieza a atar cabos y descubre que no se trata de hechos aislados. Juntos se ven envueltos en una trama que mezcla paranoia, secretos ocultos y una amenaza que crece sin freno.
Uno de los grandes aciertos de la serie es su ritmo. Lejos de los sobresaltos fáciles, apuesta por una tensión constante que se intensifica capítulo a capítulo. En Netflix, este tipo de narrativas encuentra cada vez más lugar entre las producciones más vistas.
LA MINISERIE DE NETFLIX QUE ENCENDIÓ LA POLÉMICA
Con una estética sobria y una ambientación cargada de simbolismo, la historia juega con el miedo psicológico y el desconcierto. El espectador nunca tiene todas las respuestas, y eso la vuelve aún más atrapante.
Además, las actuaciones de Carla Quevedo y Benjamín Vicuña aportan una profundidad clave para sostener el misterio. Ambos logran transmitir esa sensación de incertidumbre que atraviesa toda la trama disponible en Netflix.
Oscura, intrigante y con un final que promete dar que hablar, Algo terrible está a punto de suceder se posiciona como una de las miniseries más inquietantes del catálogo actual. Una opción ideal para quienes buscan tensión pura en Netflix.

