Los muertos no siempre aparecen para asustar: en ocasiones, regresan porque hay algo que todavía necesita ser escuchado. Esa idea atraviesa “Mis muertos tristes”, la miniserie argentina de Netflix que mezcla terror sobrenatural, drama familiar y una mirada sobre las heridas que permanecen abiertas en la sociedad.
La protagonista es Ema, una médica de 60 años recién jubilada, interpretada por Mercedes Morán. Desde hace tiempo, puede ver y escuchar a las personas fallecidas, una capacidad que condicionó su vida y que se vuelve todavía más difícil de sobrellevar mientras intenta procesar la muerte de su madre.
La situación cambia con la llegada de Julie, su sobrina, que también posee ese don. Su manera de relacionarse con los muertos es diferente y altera el frágil equilibrio que Ema había construido para convivir con aquello que los demás no pueden percibir.
El conflicto adquiere otra dimensión cuando el asesinato de tres adolescentes en el barrio de Piedrabuena desencadena un fenómeno perturbador: las presencias comienzan a multiplicarse y la frontera entre el mundo de los vivos y el de los muertos deja de ser clara. Lo sobrenatural irrumpe así en una comunidad atravesada por la violencia y el abandono.
LA MINISERIE DE NETFLIX QUE ESTÁ IENDO UN ÉXITO
La ficción de Netflix está inspirada en relatos de Mariana Enríquez, una de las escritoras argentinas más reconocidas del género de terror contemporáneo. La dirección está a cargo del cineasta chileno Pablo Larraín, quien construye una atmósfera oscura en la que los fantasmas también funcionan como una forma de hablar de la memoria, la injusticia y el olvido.
Junto a Morán, el elenco reúne a Dolores Fonzi, Alejandra Flechner y Carolina Álvarez, además de Carlos Portaluppi, Germán de Silva y Luz Jiménez. La historia combina los conflictos íntimos de sus protagonistas con una dimensión colectiva que amplía el alcance del misterio.
Con cuatro episodios de entre 47 y 56 minutos, “Mis muertos tristes” propone una experiencia breve, pero cargada de tensión y significado. Disponible en Netflix desde el 24 de septiembre de 2026, la miniserie se aleja del terror convencional para plantear una pregunta inquietante: ¿qué ocurre cuando aquello que una sociedad intenta olvidar vuelve para hacerse presente?

