Del amor al odio hay un solo ¿Streaming? La vida cambia. Las personas también. Y lo mismo pasa con las frases: aquel "paso" que distanciaba un sentimiento del otro hoy, tranquilamente, se puede sintetizar en una de la emisiones de plataforma. Guille Aquino y Tomás Rebord son, acaso, la prueba viviente que confirma la teoría. Eran grandes compañeros de Blender, prácticamente amigos, pero una disidencia y un cambio de canal los volvió rivales acérrimos.
Rebord sigue siendo la cara de la señal dedicada al humor y también a la política. Aquino, en cambio, cruzó de vereda y se sumó a las filas de Vorterix, donde conduce un espacio. Horas antes del debut de ambos -el mismo día, ¿Casualidad?- se dijeron de todo y hasta algunas versiones hablaron de mujeres en el medio. Concretamente, se dio a entender que Rebord había "gozado a Aquino" porque su novia, la talentosa Lu Iácono, lo había dejado por los rumores que lo vinculaban con una panelista.
Fue una guerra despiadada. Feroz. No hubo tregua ni límite alguno. Solo puso un freno a las hostilidades el paso del tiempo. Y de pronto, flash... No, flash no. Más bien "shhhh" porque lo que se impuso fue un silencio profundo y prolongado que dejó a todo el mundo con la duda sobre la continuidad del entuerto y que fue interrumpido recién ahora por Rebord, quien volvió a la carga contra Aquino y reavivó la estruendosa pelea de mediados de marzo.
Rebord estuvo en el canal Olga, donde dio una larga nota. Y por fin alguien le tocó el tema de la pelea, que había caído en un extraño y largo olvido. "Lo de Guille Aquino me dolió" confesó el hombre al que muchos le pidan que baje a la arena política y ocupe una candidatura del peronismo. "Me dolió porque teníamos una relación. Era real" remarcó de inmediato.
REVIVIO LA PELEA TOMAS REBORD-GUILLE AQUINO Y LOS DETALLES SON MAS ESCANDALOSOS QUE LOS ANTERIORES
Rebord intentó poner un poco de paños fríos y dijo "no tengo mucho más para ahondar. En el primer programa en el que expuse lo que pasó, y bueno, fue eso lo que pasó. Después no pasó absolutamente más nada. Pero ahí sí tenés un ejemplo de que para ni no era digital, ¡Era real Y hasta el día de hoy no lo entiendo, boluda" le dijo en confianza a Nati Jota, otra que viene de protagonizar una pelea, en su caso con el investigador Estanislao Bachrach.
"Es un tipo al que solo le jugué bien. Le negocié el laburo 3 veces, es decir a él y a todo su equipo de trabajo, todas las personas que laburan con él lo saben perfectamente. Lo invité al Movistar cuando estaba en un momento flojo también del canal y decirle de la gente y ponerlo enfrente, y después de un día para el otro, algo que nunca pude entender, se metiera con mi familia. O sea me tire un agite personal, familiar. Me pareció un nivel de deslealtad tremendo. Estaba muy triste. Y ahora estoy enojado. Primero dije "no, loco, esto no lo entiendo"... y no tuve comunicación.


