El clima en MasterChef Celebrity parecía relajado, pero bastó un pequeño detalle para que la tensión se apoderara de la cocina más famosa del país. Durante la noche de beneficios de este lunes 10 de noviembre, el Chino Leunis y Eugenia Tobal protagonizaron un momento tan incómodo como inesperado, cuando ambos quisieron ocupar la misma estación de trabajo.
Desde el inicio del programa, Wanda Nara notó que algo pasaba. “Hubo un problema con los lugares”, comentó la conductora, dando pie a una situación que mezcló incomodidad, supersticiones y algo de orgullo.
Eugenia fue la primera en explicar lo ocurrido: “Le ofrecí si quería cambiarse a este que es su lugar de cábala, pero no quiere. Yo no tengo problema de cambiarle de lugar si quiere para que esté contento”, aseguró, intentando restarle dramatismo al asunto.
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Sin embargo, el Chino se mantuvo firme en su postura: “No, estoy bien, me tocó acá y ya está, vamos a darlo todo acá. Estoy donde tengo que estar”, afirmó, dejando en claro que no pensaba ceder. La tensión se notó incluso mientras los participantes cocinaban.
Wanda, atenta a cada gesto, se acercó a charlar con el conductor para conocer cómo se sentía. “Hoy es un día tenso para mí, desde que empezamos es el día más tenso”, confesó el Chino, algo alterado. La conductora, sorprendida, le preguntó por qué se sentía tan trabado, y él respondió que era “algo energético”.
Fiel a su estilo, Wanda no dudó en lanzar una frase que encendió aún más el momento: “A vos no te gusta esta cocina en realidad”. Leunis no se quedó callado y reveló el verdadero motivo detrás de la tensión sin ningún problema ni tapujo.
“No, en realidad me había puesto en una, estaba aterrizando ahí y Euge había puesto un osito reservándolo previamente, eso fue lo que pasó... La próxima voy a traer un osito para reservar la cocina que quiero”, lanzó con ironía.
El comentario generó risas, pero también miradas incómodas entre los presentes, que notaron que la “buena onda” habitual del Chino estaba algo alterada. En redes, los fanáticos no tardaron en reaccionar: algunos lo defendieron y afirmaron que Tobal fue poco compañera, mientras que otros destacaron que el Chino “se lo tomó demasiado en serio”.
Lo cierto es que el intercambio dejó en evidencia que MasterChef Celebrity no solo se cocina con fuego y sartenes, sino también con egos, supersticiones y energías cruzadas. Con cada gala, los roces se hacen más evidentes y los vínculos más frágiles… y esta vez, el problema no fue la sal ni el punto de cocción: fue un osito de peluche y una cocina con cábala.



