Luego de semanas marcadas por el dolor y la incertidumbre, Floppy Tesouro volvió a mostrarse en redes sociales para contar cómo sigue su estado de salud, en medio de un tratamiento odontológico que la tiene profundamente afectada tanto física como emocionalmente.
La modelo, que había estado internada a comienzos de marzo en el Sanatorio Otamendi por una neuralgia que comprometía el nervio facial, ahora enfrenta un nuevo desafío: tratar las secuelas que le dejó ese cuadro, entre ellas una dificultad para abrir la boca con normalidad.
Desde el consultorio, y aún con signos visibles de cansancio, compartió una imagen que reflejó el momento que está atravesando. Pero lo más fuerte llegó con su relato: “No saben el miedo que tenía de que me vuelvan a anestesiar y a abrir”, confesó, dejando en evidencia el nivel de angustia que le generó retomar el tratamiento.
Según explicó, los profesionales tuvieron que trabajar con extrema paciencia, ya que la intervención resulta especialmente delicada por su condición actual. “No puedo abrir del todo la boca”, detalló, evidenciando las limitaciones que enfrenta en su día a día.

A pesar de que el procedimiento salió bien, el impacto emocional fue inevitable. “Lloré al salir del consultorio de la angustia que cargo estos últimos meses”, reveló, en una frase que resume el desgaste que viene atravesando desde que comenzaron sus problemas de salud.
Lejos de ocultarlo, Floppy Tesouro decidió mostrarse vulnerable frente a sus seguidores, quienes la acompañan desde el inicio de este proceso. “Sé que todo esto es para sentirme mejor”, agregó, intentando sostener una mirada positiva en medio del dolor. El tratamiento, según adelantó, será progresivo y por etapas, con el objetivo de hacerlo más llevadero.

Mientras tanto, continúa lidiando con molestias, inflamación y las secuelas de las intervenciones médicas. Cabe recordar que no es la primera complicación que enfrenta en las últimas semanas. Tras su primera internación, volvió a ser hospitalizada por una reacción adversa a la medicación, lo que encendió aún más las alarmas sobre su estado.





