Con el país inmerso en una profunda crisis económica, el gobierno cayendo en las encuestas de imagen y la oposición, si bien dividida, llamando a marchar masivamente en contra de la ley de "extranjerización de tierras" que tratará el Congreso el jueves 6 de agosto por la tarde, llamó la atención que Tini Stoessel manifestara por primera vez en su vida cuál es la postura política que la identifica.
Tini, que últimamente ha sido noticia más por su vida privada y su romance con Rodrigo De Paul que por cualquier otra cosa (Después del mundial, por ejemplo, Susana Giménez dio a conocer "involuntariamente" la fecha de su boda), aprovechó la compleja situación política-económica-social que vive la Argentina para expresarse como nunca antes a través de su cuenta de Instagram.
En una historia que publicó este miércoles por la tarde, la reina del pop se puso a caminar por la misma vereda que transita, hace mucho tiempo, su colega y también destacadísima artista Lali Espósito: con un fondo de paisaje cordillerano o patagónico y una hermosa bandera celeste y blanca flameando a sus anchas en primer plano, Tini escribió, contundente, "la patria no se vende", una frase esgrimida una y otra vez por quienes están en contra del proyecto que los libertarios enviaron al Congreso.
La toma de partido por Tini fue celebrada y cuestionada por sus seguidores y aquellos que no lo son casi en coincidencia a su aparición. Hasta hubo artistas y famosos -reconocidos por ser "del palo", como se dice a quienes no comulgan con las ideas del presidente Milei- que celebraron su publicación y una enorme cantidad de anónimos que se expresaron en el mismo sentido. Pero, aunque menos, también aparecieron aquellos que se enojaron y hasta prometieron no volver a consumirla, una amenaza que suele no concretarse. La Rosalía parece un buen ejemplo.

TINI STOESSEL MOSTRO SU PORTURA POLITICA POR PRIMERA VEZ EN LA VIDA Y HAY SORPRESA Y CONMOCION ENTRE SUS SEGUIDORES
El proyecto de "extranjerización de tierras" tuvo un efecto si se quiere curioso: logró reunir en un mismo reclamo a una oposición ya no dividida, sino también atomizada. Como en su momento fueron las opiniones del presidente sobre la comunidad LGBT o el llamado desfinanciamiento universitario, las opiniones o medidas del propio oficialismo terminaron marcándole a la oposición un camino a seguir que no encontraba por sí sola.
Mientras tanto, los analistas políticos más encumbrados en rating, cantidad de seguidores, llegada a las masas y, por lo tanto, influencia en la gente y en el denominado "círculo rojo", vienen insistiendo con una caída importante en "el nivel de aceptación que el gobierno tiene entre la sociedad", y vinculan ese descenso de imagen y confianza al "estancamiento que muestran sectores muy grandes de la economía, con salarios apretados bajo la suela del ajuste mientras mientras los precios de servicios, impuestos, alquileres, expensas, combustibles y transporte siguen liberados y subiendo".


