Verónica Llinás sorprendió en televisión con una anécdota que provocó carcajadas y asombro a la vez. La actriz contó cómo, en plena época de Las Gambas al Ajillo, aceptó probar tinturas que unos jóvenes brasileros llevaban de moda: “Yo me había hecho tres mechones, tres rayas, fucsia, turquesa y no me acuerdo de otro color”.
El grupo viajó después al festival Rock in Iguazú, donde todo se complicó. Llinás se tiró a la pileta del hotel y, al salir, notó que la gente la observaba. Fue entonces cuando alguien le señaló que su pelo había quedado verde. Mario Pergolini intervino y preguntó: “¿Verde tipo Guasón?”.
“Era verde fosforescente”, recordó. Lejos de desesperarse, decidió mantener ese color como si fuera un sello personal. Cada salida a la calle se transformó en un show inesperado. La actriz contó todo esto con una gran sonrisa en su cara durante la entrevista
“Era el Guasón”, reconoció Verónica, que convirtió un error de peluquería en un ícono de su estilo. Contó que nunca pensó en correr a una peluquería para ocultar lo sucedido. Por el contrario, se enorgulleció del resultado y lo vivió como un experimento divertido.
EL ANTES Y EL DESPUÉS
La actriz recordó también que los comentarios no tardaron en llegar. En cada esquina, escuchó murmullos y bromas sobre su pelo imposible. Sin embargo, hubo personas que la sorprendieron al agradecerle. Según relató, algunos le decían que ese detalle rompía la monotonía.
Verónica cerró la anécdota sin perder el humor que la caracteriza. “Era verde fosforescente”, insistió, como si todavía no pudiera creerlo. Y agregó que, más allá de las miradas extrañas, el episodio quedó como una de las historias más desopilantes de su carrera.


