Hay peleas históricas, otras esperables, muchas que son previsibles y también están, por qué no, las que sorprenden. Las que nadie imagina que pueden ocurrir pero aún así suceden. Esta es una de ellas: de la nada absoluta, sin que nadie pudiera preveerlo, sospecharlo o tan siquiera imaginarlo, los que entraron en cortocircuito fueron la primera actriz Violeta Urtizberea y el streamer número uno del país, cuyo nombre es Martín Pérez Di Salvo pero es mucho más conocido por su seudónimo de Coscu. ¿Inesperado? Inesperado no, lo que sigue.
Urtizberea fue al programa de Mario Pergolini, Otro Día Perdido, y como quien no quiere la cosa le pegó flor de ninguneada a Coscu. Cuando el conductor le preguntó si lo conocía, la artista primero dijo que no y después se limitó a calificarlo como "uno que hace cositas, eso sé". Entre asombrado y desconcertado, Pergolini intercedió y le dijo "bueno, es algo más que alguien que hace cositas".
El tema fue llevado a la mesa del programa "Emprendedores argentinos" por Bárbara Cabo. Allí, Coscu le devolvió gentilezas a "Viole", aunque en su caso fue bastante más medido y aprovechó la ocasión para hablar de otro tema: “Yo me lo tomé bien, lo vi el clip, me lo tomé recontra bien. Hubo mucho tiempo esta cosa despectiva de creadores de contenido, estos pibes que hacen stream, que están en la computadora. Fue una absoluta guerra”.
Dispuesto a hablar en profundidad de un tema que no ocupa mucho espacio en el mundo mediático, Coscu agregó que “Yo entiendo que hubo una guerra en una época y también hay una especie de recelo, como decís vos, que ha sabido madurar y limar asperezas, pero que sigue y continúa”, afirmó. Y explicó de dónde cree que nace esa incomodidad: “el recelo de decir, cada vez somos más obsoletos”.
LA INESPERADA DISCUSION DE VIOLETA URTIZBEREA Y COSCU
En "Emprendedores argentinos" destacaron que, para Coscu, durante mucho tiempo parte del mundo de la tele miró con desdén a quienes construían audiencia desde Twitch, YouTube o redes sociales, pero el corrimiento del negocio publicitario y del interés de las audiencias terminó alterando por completo ese vínculo. “Mucha gente del mundo de la tele ahora quiere formar parte de ahí”, lanzó, en referencia a cómo hoy muchos nombres tradicionales buscan acercarse a un terreno que antes subestimaban.
En ese contexto, también defendió la autenticidad como una de las bases de su carrera. Contó que llegó a rechazar una oferta de 100 mil dólares para reaccionar a una canción que no le gustaba, y dejó una frase que define su postura frente a su comunidad: “Nunca voy a vender una reacción”. Para Coscu, lo que lo sostuvo todos estos años no fue una estrategia prefabricada, sino una forma de mostrarse sin filtro. “Lo mío fue siempre lo genuino”, resumió.


