Cuando bajan las temperaturas, pocas comidas resultan tan prácticas como un buen plato de lentejas. Es una receta económica, rendidora y fácil de adaptar con lo que haya en casa. Además, permite preparar varias porciones en una sola olla, algo ideal para resolver el almuerzo o la cena sin complicarse.
Para una versión simple de 4 a 5 porciones se necesitan 300 gramos de lentejas secas, 1 cebolla, 1 zanahoria, 1/2 morrón, 1 diente de ajo, 1 papa mediana, 1 tomate rallado o 2 cucharadas de puré de tomate, 1 litro y medio de agua o caldo, sal, pimienta, pimentón y un chorrito de aceite. Si se quiere una preparación más contundente, se puede sumar chorizo colorado, panceta, carne en cubos o arroz, pero no es obligatorio.
El primer paso es lavar bien las lentejas. Si son lentejas comunes, conviene remojarlas entre 2 y 4 horas para acortar la cocción, aunque muchas también pueden cocinarse directamente con un poco más de tiempo. Las lentejas turcas o partidas, en cambio, no suelen necesitar remojo y se cocinan más rápido.
En una olla grande, se saltean con aceite la cebolla, el morrón, la zanahoria y el ajo picados. Cuando las verduras estén tiernas, se agrega el tomate y se cocina unos minutos. Después se suman las lentejas, la papa en cubos, los condimentos y el agua o caldo caliente.
La cocción debe hacerse a fuego medio-bajo, con la olla semitapada, durante 30 a 45 minutos, hasta que las lentejas estén tiernas y el guiso tome cuerpo. Si se espesa demasiado, se puede agregar un poco más de agua caliente.
Cómo hacer lentejas económicas y sabrosas para los días fríos
Aunque es una receta sencilla, algunos detalles ayudan a que quede más rica y rendidora.
- Usar caldo en lugar de agua para sumar sabor.
- Agregar papa, zapallo o arroz para hacerla más abundante.
- Cocinar a fuego bajo para que el guiso espese sin quemarse.
- Sumar pimentón, laurel o comino para darle más aroma.
- Revolver cada tanto para que no se pegue en el fondo.
- Dejar reposar 5 minutos antes de servir.
También se puede guardar en la heladera durante 2 o 3 días en un recipiente cerrado. Al recalentar, conviene sumar un chorrito de agua o caldo porque las lentejas suelen absorber líquido con el paso de las horas.
Las lentejas tienen esa ventaja que pocas recetas logran: llenan, abrigan y rinden mucho. Con ingredientes simples y una olla grande, pueden convertirse en una comida completa para atravesar los días fríos sin gastar de más.


