Es raro el momento de Boca. Si bien el equipo del Vasco Arruabarrena está encontrando un funcionamiento y nadie pone en tela de juicio que "va creciendo en rendimiento", también es cierto que tiene pocos puntos y que, si el campeonato terminara hoy, disputado ya un tercio del certamen, estaría afuera de los 8 de su zona que clasifican a los playoffs decisivos.
Para aumentar esa sensación extraña y de incertidumbre, el entrenador, los jugadores, los dirigentes y también los hinchas, esa enorme masa de gente que le da forma al legendario "jugador número 12", recibieron hoy la peor noticia que les podían dar, o la más inesperada y dolorosa de todas: la máxima esperanza joven del club, la promesa más grande que surgió de inferiores, sufrió una grave lesión en el entrenamiento, deberá ser operado y pasará mucho tiempo fuera de los campos de juego.
Tomás Aranda, a quien no le pesó ser la manija de un equipo que tiene a figuras de la talla de Leandro Paredes, Santiago Ascacibar, Miguel Merentiel, Enner Valencia o Sebastián Villa, desarrollaba tareas de calentamiento precompetitivo cuando pegó un grito que alarmó a todos: en un movimiento desafortunado se había lastimado feo una de las zonas más sensibles para un futbolista.
Sus gestos de dolor evidenciaban que la cosa podía ser grave. La práctica fue detenida de inmediato y quienes entraron en acción, para robarle todo el protagonismo al entrenador y a su cuerpo de colaboradores más cercanos, fueron los médicos que atienden al plantel. Aranda fue llevado a la enfermería y en cuestión de horas se confirmó el diagnóstico: fractura de peroné, una lesión que requiere de cirugía.
BOCA PIERDE A SU MEJOR JUGADOR PARA LO QUE QUEDA DEL CAMPEONATO: SE FRACTURO TOMAS ARANDA
Esa cirugía, además, demanda meses de recuperación, por lo que el muchacho podría perderse lo que queda del campeonato, una pésima novedad para los atribulados Xeneizes, que últimamente "no dan pie con bola" en el rubro contratación de futbolistas y creían haber encontrado una luz de esperanza en el funcionamiento que habían encontrado de la mano del "Vasco", quien regresó al club este año después de dirigir varias temporadas en los Emiratos Arabes Unidos.
Aranda se había vuelto una pieza determinante en un medio campo que compartía con Paredes, la estrella del equipo, y el ex Estudiantes de La Plata Ascacibar en su doble función de recuperador y sorprendente goleador. Otro pibe surgido de "Boca predio", Flores, aportó su cuota de gambeta y frescura en la delantera, donde Merentiel rubrica su momento ascendente con goles y buenas definiciones. Ahora habrá que barajar, dar de nuevo, rearmarse (y sumar, porque necesita ganar) a la espera de que Aranda se recupere. Un bajonazo.



