La final del Mundial 2026 dejó un sabor amargo para la Selección Argentina tras la derrota, pero para Julián Álvarez el cierre del torneo también abrió otro frente. Porque apenas terminado el juego, el delantero quedó en el centro de una de las novelas más importantes del mercado de pases. Un tema que viene de arrastre desde hace semanas.
Desde hace unas semanas, Julián viene protagonizando una fuerte novela por su futuro deportivo. El futbolista hoy es jugador del Atlético Madrid, pero ya manifestó públicamente su deseo de irse del club para buscar nuevos horizontes. Ese destino sería Barcelona, que ya hizo una oferta formal por llevarse al delantero de la Selección. Hasta ahí, nada sale de la rutina de una transferencia normal.
Sin embargo, todo explotó en el Atlético, donde no cayeron nada bien las declaraciones que Álvarez hizo en pleno Mundial, buscando irse de Madrid. De hecho, por estos días desde el club salieron a embarrar la cancha, buscando desestabilizarlo y hasta blanqueando oficialmente que el delantero argentino es intransferible. Eso enojó mucho al futbolista.
¿Qué habían declarado desde el Aleti? “Mi opinión es clara, la voluntad del club es clara, se la hemos manifestado al jugador, al agente, al presidente del Barça… Yo no tengo ninguna duda de que el Atlético es el lugar en el mundo para Julián y que Julián es el delantero perfecto para el Atlético de Madrid. Queremos seguir contando con él”, comenzó diciendo Miguel Ángel Gil Marín, CEO del club.
LA PELEA EN LA QUE QUEDÓ ENVUELTO JULIÁN ÁLVAREZ TRAS LA FINAL DEL MUNDIAL
“Escuché unas palabras del presidente en las que decía que la oferta que había hecho al Atlético de Madrid no era infinita. Y la única respuesta posible es que nuestra respuesta sí que es infinita: no queremos transferirlo”, agregó el dirigente, como una fuerte respuesta al Barcelona y la oferta que presentó por Julián. El clima se fue poniendo difícil para el delantero a días de la final.
Pero algo cambió por estas horas. Según advirtieron, hubo una charla íntima con Julián para empezar a definir su futuro. Fue Joan Laporta, presidente del Barcelona, quien aprovechó el contexto de la final para mantener una reunión con Álvarez y transmitirle de manera personal el interés del club catalán en incorporarlo.
Durante la charla, Laporta le habría explicado a Julián cuál es la estrategia que piensa seguir el Barcelona para intentar concretar una operación que, desde el comienzo, aparece como una de las más difíciles del mercado. El presidente del equipo catalán le pidió al delantero que mantenga la calma y que no tome decisiones apresuradas.
A su vez, le transmitió a Julián la importancia de seguir presionando al Atlético. La expectativa es que desde Madrid terminen aceptando abrir una negociación si el argentino mantiene su intención de cambiar de equipo. Ahora habrá que ver si finalmente el club cede ante el enojo del delantero y negocia su salida al Barcelona. Porque, obviamente, tenerlo disgustado puede ser difícil.



