El esperado reencuentro entre Mauro Icardi y sus hijas, Francesca e Isabella, finalmente se produjo después de dos meses sin verse. Sin embargo, en las últimas horas salió a la luz un dato que vuelve a poner el conflicto familiar en el centro de la escena: durante el tiempo compartido con su papá, las nenas no asistieron al colegio pese a que existía un acuerdo firmado que establecía expresamente que debían hacerlo.
La información fue revelada este viernes por Ana Rosenfeld en LAM, donde fue contundente al referirse a lo ocurrido. “Un horror, porque el compromiso era que tenían que ir sí o sí al colegio, y no las llevó”, aseguró la abogada, dejando en claro que, para ella, no se trató de una cuestión vinculada al viaje que Mauro tiene previsto realizar.
De hecho, Rosenfeld remarcó que el encuentro entre Icardi y las nenas ya había sido acordado previamente. “Ayer coincidieron que iban a estar con el padre. No tiene nada que ver lo del viaje”, explicó, corriendo así el foco de la partida del futbolista y apuntando directamente a lo sucedido durante el período en que las chicas estuvieron bajo su cuidado.
En ese sentido, la abogada también hizo hincapié en que el acuerdo firmado entre las partes era muy claro respecto de las obligaciones cotidianas de las menores. “El compromiso firmado era explícito, las nenas estaban con el padre y tenían que ir al colegio”, sostuvo Rosenfeld.
ICARDI NO CUMPLIÓ CON UNA OBLIGACIÓN
La letrada también se refirió a la postura que mantiene Wanda Nara en medio de la disputa y aseguró que la intención de la madre nunca fue cortar el vínculo entre sus hijas y Mauro. “Wanda siempre quiso que existiera un contacto”, afirmó. Pero, según explicó, existe una condición que considera fundamental: “Lo que quiere es que haga terapia, porque el daño que causó a las nenas”.
Rosenfeld fue todavía más allá y cuestionó la manera en la que, según su mirada, se manejan las rutinas de Francesca e Isabella cuando están con su padre. “Cada vez que están con él no hay límite, no hay horarios, no hay psicólogos, no hay actividades. Nada que las obligaciones marcadas por la vida diaria”, sostuvo. Y agregó una frase todavía más dura al recordar el tiempo que las chicas pasaron con Icardi: “Ellos estuvieron un mes y ese mes no le importó nada”.
Finalmente, la abogada dejó una reflexión sobre el futuro de la disputa y planteó que la solución no necesariamente llegará desde los tribunales. “Creo que el final lo van a marcar los padres, no los abogados”, concluyó. Así, mientras Mauro vuelve a recuperar el contacto presencial con sus hijas después de un largo período, el conflicto entre los adultos suma ahora un nuevo capítulo alrededor de las obligaciones que deben cumplir las nenas.

