La famosa sorpresa de la despedida de Lionel Messi del Seleccionado Nacional sigue siendo una incógnita aun cuando ya pasaron más de 12 horas desde el partido contra Benín. Se habló de Lali, de Luck Ra, se dijo que podía haber un anuncio futbolero (La continuidad de Scaloni) pero al final no pasó nada. Cantó Ulises Bueno y también La Sole, que involuntariamente - o no- se transformó en una de las figuras centrales del magnánimo evento.
Pasó de todo durante la presentación de la santafesina poco después del 3-0 contra Benín. Ella se acercó hasta la mitad del campo de juego del estadio Monumental y entonó las hermosas y cálidas estrofas de la canción Brindis, un tema que se hizo famoso por un video que circula en Youtube de ella cantándosela a Diego Armando Maradona. Es decir, puede asegurar que se las pudo dedicar en vivo y en directo a los dos más grandes de todos los tiempos.
Pero en un momento Messi también se le acercó y quedaron literalmente cara a cara. Incluso se fundieron en un largo abrazo y ella le cantó una partecita al oído. Allí, las miradas no se centraron solo en ellos dos sino que también fueron dirigidas a Antonela Roccuzzo, la esposa de Messi, que se sabe es una mujer "de armas tomar" y de cuidar con rigor y celo, sobre todo celo, a su esposo.
Igual, hay que llevar tranquilidad: Anto también disfrutó y se emocionó con esa escena. Lo que llamó la atención de alguna gente fue el rostro de la morocha. "Se hizo algo en los labios, en la cara" concluyeron algunos.
MISTERIO CON LA SOLE EN LA DESPEDIDA DE LIONEL MESSI
La Sole recibió un pedido inesperado. Agustín Giay, ex jugador de San Lorenzo y actualmente en el Palmeiras de Brasil, se acercó hasta donde estaba ella y le propuso un truque muy llamativo: que ella le diera el poncho que llevaba puesto y a cambio él le daba su campera del seleccionado. La Sole aceptó gustosa, el marcador de punta se llevó la particular prenda celeste y blanca y ella se quedó con el abrigo de una de las promesas del seleccionado.
La Sole no sólo se llevó la campera de Giay: además, le dieron las tarjetas que usó el árbitro del partido, aunque no se sabe si son las mismas que le obsequió a Lionel Messi o fueron otras. Sean cuáles fueran, las mostró sonriente y feliz. Y como si el camperón y la amarilla y la roja no fueran suficientes, también se llevó un susto: mientras cantaba, uno de los agentes de seguridad se desmayó mientras ella cantaba. Bingo: le pasaron todas.



