La historia del primer embarazo de Kate Middleton estuvo rodeada de misterio, rumores y un inesperado escándalo mediático que sacudió a la monarquía británica. Aunque hoy parece un hecho natural dentro de la vida familiar de los príncipes de Gales, lo cierto es que en 2012 la noticia se mantuvo en secreto durante varios días y sólo salió a la luz por una situación imprevista que obligó al Palacio a adelantarse.
En aquel momento, Kate y su esposo, el príncipe William, llevaban poco más de un año de casados y toda Gran Bretaña esperaba ansiosamente la llegada de un heredero. Sin embargo, el embarazo fue manejado con absoluta discreción en el entorno más cercano de la pareja. El Palacio planeaba anunciarlo oficialmente más adelante, cuando la gestación estuviera más avanzada.
El problema surgió a fines de 2012, cuando el príncipe William asistió a un encuentro social sin su esposa y comentó a algunos amigos que Kate estaba sufriendo fuertes náuseas matutinas, una señal que dejaba entrever que estaba embarazada. Entre los presentes se encontraba la periodista Charlotte Griffiths, quien entendió de inmediato la dimensión de la información que había escuchado.
Según reveló la propia periodista años después, ella decidió no publicar la noticia de inmediato porque la había obtenido en un contexto social y no profesional. Sin embargo, el dato circuló dentro de algunos círculos mediáticos y generó tensión dentro del periódico en el que trabajaba, ya que el medio podría haber dado la primicia antes que el resto de la prensa.
LA HISTORIA SECRETA DE KATE MIDDLETON QUE SE OCULTÓ POR AÑOS
El secreto se mantuvo sólo unos días más. El 3 de diciembre de 2012 todo cambió cuando Kate tuvo que ser internada en el Hospital King Edward VII de Londres a causa de hiperémesis gravídica, una forma severa de náuseas y vómitos durante el embarazo que obligó a los médicos a controlarla de cerca.
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Ante esa situación, el Palacio de St. James se vio obligado a confirmar públicamente el embarazo antes de lo previsto. El comunicado oficial reveló que la duquesa estaba en las primeras semanas de gestación y necesitaba descanso y tratamiento médico, lo que terminó desatando una enorme cobertura mediática en todo el mundo.
Meses después, el 22 de julio de 2013, la pareja celebró el nacimiento de su primer hijo, el príncipe Prince George of Wales, quien se convirtió en uno de los bebés más famosos del planeta. Pero detrás de aquella alegría quedó la historia poco conocida de un embarazo que la realeza intentó mantener en secreto y que, por una filtración y una emergencia médica, terminó convirtiéndose en un verdadero escándalo mediático.
