La hoja de laurel es un clásico en la cocina por su aroma y su uso en guisos, pero en los últimos años volvió a hacerse viral por un motivo inesperado: colocarla en distintos rincones de la casa, especialmente en la cocina. Aunque muchos lo asocian con creencias populares, lo cierto es que hay razones prácticas detrás de esta recomendación.
El principal motivo tiene que ver con su capacidad como repelente natural. El laurel contiene aceites esenciales y compuestos aromáticos —como el cineol— que resultan desagradables para muchos insectos. Por eso, colocar una hoja en la alacena, cajones o cerca de los alimentos secos puede ayudar a mantener alejadas plagas comunes como polillas, gorgojos o hormigas.
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Este punto es clave en la cocina, donde los insectos suelen aparecer atraídos por productos como harina, arroz o pastas. A diferencia de los insecticidas químicos, el laurel actúa como un repelente, no como un veneno: no elimina a los insectos, pero sí los ahuyenta gracias a su olor intenso.
Además, su uso tiene otras ventajas. Al ser una planta aromática, también puede ayudar a neutralizar olores y aportar una sensación de frescura en ambientes cerrados. Incluso, algunos especialistas en hogar lo recomiendan como una alternativa natural a los aromatizantes artificiales, ya que libera su fragancia de forma gradual.
Sin embargo, es importante aclarar que este truco no reemplaza la limpieza ni el orden. Funciona como un complemento dentro del cuidado del hogar, especialmente en espacios donde se almacenan alimentos.
Para qué sirve poner una hoja de laurel en la cocina
- Actúa como repelente natural de insectos como polillas, gorgojos y hormigas
- Protege alimentos secos almacenados en alacenas
- Evita el uso de productos químicos en espacios donde hay comida
- Ayuda a neutralizar olores y aromatizar el ambiente
- Es una opción económica, simple y fácil de aplicar
- Puede colocarse en frascos, cajones o rincones estratégicos
En definitiva, poner una hoja de laurel en la cocina no es magia ni superstición: es un recurso natural con base real que puede ayudarte a mantener el ambiente más limpio y protegido. Aunque no hace milagros por sí solo, su uso combinado con buenos hábitos de higiene puede marcar la diferencia en el día a día del hogar.

