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Así es Sumaya, el haras donde la China Suárez y Benjamín Vicuña descansan en Chile: está inspirado en la película Lo que el viento se llevó

Tiene de todo: helipuerto, espejo de agua, caminos de lavandas, pileta, dos canchas de polo y viñedo.

Los que dicen que el haras chileno donde La China Suárez y Benjamín Vicuña pasan este tramo de la cuarentena es “de película” están bastante bien rumbeados: analistas de arquitectura y especialistas en decoración cuentan que la excepcional propiedad, diseñada por uno de los hermanos del galán, está inspirada en la casa que más tiempo se ve en el legendario filme Lo que el viento se llevó. Creer o reventar.

Filmada y estrenada en 1939 mientras el mundo se estremecía con el inicio de la segunda guerra mundial, Lo que el viento se llevó se volvió uno de los más grandes clásicos del cine de todos los tiempos. Además de las memorables actuaciones de Clark Gable y de Vivian Leigh dejó en la memoria de varias generaciones el impactante escenario donde se desarollaron la mayor parte de sus escenas: el interior de la finca Doce robles.

UN SECTOR QUE RINDE HOMENAJE A LOS CABALLOS Y EL POLO, Y UNA MESA LLENA DE TROFEOS.

En sus interiores deslumbrantes y de estilo tradicional, cuentan, se fijo uno de los hermanos de Benja, Pablo Vicuña, para intentar reflejarlos en el predio de 600 héctareas que posee la familia en la zona conocida como El Pirque, ubicada a unos 30 kilómetros de Santiago, la capital chilena, y que sirve para que las familias mas aristocráticas del país vecino vayan a pasar sus vacaciones o sus fines de semana.

MADERA, BLANCO, SILLONES, UN HOGAR, PLANTAS, PREMIOS, VENTANALES. NO FALTA NADA EN UN SECTOR DEL LIVING.

El año pasado, durante los estallidos sociales que colapsaron las calles de Santiago durante semanas, uno de los argumentos más repetidos por los manifestantes era que “la sociedad chilena es altamente desequilibrada. Están los ricos más ricos del continente, que no son pocos, pero también los pobres más pobres, que somos millones”. Pues bien: esos ricos más ricos de América Latina descansan en Pirque, alejados de los ruidos, el chirrido y las fatigadas calles santiaguinas.

En medio de un marco natural que ofrece montañas verdes, aguas turquesas y picos a veces nevados a pesar de la cercanía con una ciudad que rebalsa los 5 millones de habitantes todos apretujados y encimados, los Vicuña construyeron la más distinguida propiedad de su imperio. La llamaron “Haras Sumaya”, un nombre que en el idioma alto significa árabe.

EL ESCRITORIO, TODO EN MADERA Y CON CUADROS QUE HACEN REFERENCIA AL MUNDO ARABE.

Hace un tiempo, la revista Hola logró ingresar en la vivienda y las fotos -tanto las de su interior como las de los jardines exteriores- son para caerse de… ¡espaldas! Toda la propiedad es imponente y consta de todas las comodidades y los lujos que se necesitan para pasar un período de ensueño.

DESDE LEJOS SI SE VE: EL HARAS EN TODO SU ESPLENDOR.

Los titulares del haras son la madre del galán trasandino, Isabel Luco, y del actual marido de la mujer, un hombre llamado Oussama Aboughazale, quien en el establo cría caballos árabes, según los especialistas los que mejor preparados están para la práctica del polo. “Se los compran los emires de Dubai y de Qatar” es lo que dice en Chile acerca de la actividad del hombre.

El Haras es tan impresionante que hasta tiene un helipuerto, por lo que para llegar a sus instalaciones no hace falta “andar con el auto”. Helicóptero y chau. Además, hay una piscina de medidas importantes, dos canchas de polo, caminos de lavanda por los que accede a los distintos sectores del predio.

LUCES SIN SOMBRAS. LA MESA PRINCIPAL PARA COMER, UN SUEÑO, COMO TODA LA CASA.

También hay espejos de agua, espacios para la práctica de distintos deportes y una casa de huéspedes que es infinitamente más cómoda, cálida y distinguida que la mayoría de las que ocupa la gente común, los laburantes de a pie, en la populosa Santiago.

Allí están Vicuña y la China con sus hijos, Magnolia y el recién nacido Amancio. Dicen que la pasan muy bien. Y sí, no es muy difícil hacerse esa película.

FOTOS: REVISTA HOLA ARGENTINA

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