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Dady Brieva: “Hacía diez años que con la Chipi no viajábamos solos”

El capocómico se hizo una escapada a solas de cuatro días con su mujer, después de casi una década. Tomaron traguitos, bailaron salsa y… ¿buscaron un hijo?

Se podría definir como la fusión perfecta. Primero porque mezcló trabajo con placer. Segundo porque fue gratificante a nivel laboral. Y tercero porque resultó un mimo al alma para la intimidad. Sin duda, para Dady Brieva (62) no fue una mini escapadita como cualquier otra. Seguro que esta tuvo un tinte más que especial. Previa logística familiar, armado, desarmado y vuelta a armar de la rutina diaria, el papá de cuatro hijos –Bruno, Rosario, Felipe y Franco– distribuyó las obligaciones entre los más grandes y los más peques y, con su esposa, Mariela Anchipi, se encargó de que la dinámica familiar quedara bajo absoluta custodia de adultos. Porque esta vez los niños y no tanto se quedaron en Buenos Aires.

Después de diez años, el capocómico santafesino y la coreógrafa apostaron a un viaje a solas. El actor fue convocado por la 41ª edición del Festival de Cine de La Habana, uno de los más reconocidos en la industria de la pantalla grande, y con el amor de su vida partió rumbo a Cuba para dar el presente en ese evento. Si bien Brieva ya había pisado tierra de la isla por una experiencia parecida, esta vez lo hizo como representante de 4 x 4, película que compartió con Peter Lanzani.

“Yo ya había ido llevado El ciudadano ilustre –éxito de taquilla que integró con Oscar Martínez– y ahora lo hice con este filme. Estuvimos con Ricardo y el Chino Darín y con Gastón Pauls. La película de Ricardo, La odisea de los giles, fue la que abrió el festival. La mía se proyectó en un cine importantísimo, Iara. Después participé de debates y de todo lo que hacés cuando concurrís a este tipo de eventos. Incluyó un agasajo en la Embajada Argentina, por parte de nuestro representante allá, Javier Figueroa. Allí también fuimos todos, estuvo muy lindo”, recordó el Midachi.

Abrir la puerta para ir a jugar. Acompañado por su mujer, él y la Chipi les sacaron el jugo a los cuatro días que compartieron a solas, lejos de todo y de todos, y capitalizaron el tiempo no sólo para divertirse puertas adentro y en la playa, sino también en la intimidad. “Con la Chipi aprovechamos porque desde que nació Felipe, en diez años, nunca habíamos vuelto a estar solos. Siempre vamos los cuatro a todos lados, incluso a los paseos en viajes. Hicimos toda una producción para irnos durante cuatro días, que fue lo que estuvimos, de un jueves a un domingo”, reconoció.

Cual piedra libre para el amor, la pareja se volvió a sentir como novios, como en los primeros tiempos en los que se conocieron y todavía no se habían convertido en un verdadero clan. “Conocimos lindos lugares pero, básicamente, estuvimos en el festival. Fue muy piola y motivador para nosotros, que hacía rato, desde que éramos novios, que no salíamos solos, que no estábamos juntos a la hora de compartir actividades y gustos. Tomamos traguitos, bailamos salsa… La verdad es que la pasamos muy, pero muy, pero muy bien”, enfatizó el artista, con el carisma que lo caracteriza. “Y te digo más… ¡casi viene el tercero!” ¿Será que regresaron con “bebé a bordo”?

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