El regreso de Brian Sarmiento y Danelik a Gran Hermano Generación Dorada tuvo de todo: emoción, festejo y, pocas horas después, un inesperado reto que dejó a la apasionada pareja con todas las ganas. Los dos fueron elegidos por las nueve finalistas para volver a la casa y rápidamente se reencontraron con la vieja rutina del encierro.
Pero la convivencia con las reglas y protocolos del reality les jugó una mala pasada. Después de la gala, los participantes y los invitados compartieron unas cervezas y, más tarde, Brian y Danelik se fueron juntos a una de las camas. La escena parecía encaminarse hacia un momento de intimidad hasta que la voz del Big interrumpió todo para ponerles un freno.
“Danelik, Brian: les recuerdo que está prohibido compartir cama cuando toman alcohol”, les advirtió Gran Hermano, cortando el clima que se había armado en la habitación. La tucumana no pudo ocultar su sorpresa y enseguida intentó explicarle la situación: “Ay, no. Pero Big, nosotros estamos juntos, somos pareja…”.
Pero Gran Hermano no hizo excepciones. Dispuestos a todo, Brian y Sarmiento incluso fueron al confesionario para intentar convencerlo, pero la respuesta fue tajante: “Esta noche no van a poder dormir juntos”. Nada de privilegios por tratarse de una pareja que ya está fuera de la competencia y que, en su vida cotidiana, convive en un departamento de Belgrano.
LA BRONCA DE DANELIK Y BRIAN SARMIENTO EN SU VUELTA A GRAN HERMANO
Danelik finalmente tuvo que acatar la orden, aunque no se quedó callada. Con humor, le avisó al Big que “ahora se iba a pelear con Brian por su culpa”, porque iba a ser imposible dormirse sin su novio. “Tiene un apego emocional con él”, explicó.
Así, lo que prometía ser un regreso cargado de diversión terminó con una escena insólita: Brian y Danelik volvieron a la casa, pero descubrieron rápidamente que dentro de Gran Hermano las reglas siguen siendo las reglas. Y ni siquiera estar enamorados alcanza para saltárselas.
