Mónica Farro volvió a quedar en el centro de la escena mediática tras una entrevista sin filtros en la que repasó su vida personal, su carrera y, especialmente, su intensa vida íntima. Fiel a su estilo frontal, la vedette sorprendió con una revelación que rápidamente se volvió viral y generó todo tipo de reacciones.
Durante su paso por el ciclo Desencriptados, Farro no esquivó ninguna pregunta y se animó a hablar de su sexualidad con una naturalidad poco habitual. Fue en ese contexto donde lanzó una frase que impactó de lleno: aseguró que, durante años, mantenía una frecuencia íntima de “ocho veces por día” con su entonces pareja.
Lejos de mostrarse incómoda, la actriz defendió su forma de vivir la sexualidad y dejó en claro que siempre fue una parte importante de su vida. “Yo era muy sexual”, afirmó, sin vueltas, explicando que esa intensidad formaba parte de su personalidad y de cómo transitaba sus vínculos.
La confesión no tardó en generar repercusión. En redes sociales, sus declaraciones se multiplicaron y abrieron un debate entre quienes celebraron su sinceridad y quienes cuestionaron el nivel de exposición. Sin embargo, Farro se mostró firme en su postura: lejos de arrepentirse, reafirmó su decisión de hablar con libertad sobre su intimidad.

Pero la entrevista no se limitó solo a ese aspecto. La vedette también aprovechó el espacio para reflexionar sobre su trayectoria en el mundo del espectáculo, donde construyó una carrera ligada al teatro de revista, la televisión y el modelaje. En ese sentido, defendió su lugar como figura histórica del género y cuestionó los prejuicios que aún existen hacia las mujeres que trabajan con su cuerpo.
“Siempre trabajé con mi cuerpo, pero también tengo una cabeza”, remarcó, dejando en claro que su identidad va mucho más allá de la imagen. Además, aseguró que nunca dependió económicamente de nadie y que todo lo que logró fue gracias a su propio esfuerzo.
En paralelo, Farro también se refirió a las propuestas que recibió a lo largo de su carrera, incluyendo ofertas económicas a cambio de encuentros íntimos. Según contó, siempre decidió priorizar sus valores personales y sus relaciones afectivas por sobre cualquier beneficio material.
Con estas declaraciones, Mónica Farro volvió a demostrar por qué sigue siendo una de las figuras más polémicas y comentadas del espectáculo. Su sinceridad, su historia y su manera de plantarse frente a los prejuicios la mantienen vigente, generando conversación cada vez que decide hablar.
Una vez más, la vedette dejó en claro que no tiene intención de pasar desapercibida. Y, fiel a su estilo, lo hizo sin filtros.




