El nombre de Thiago Silvero, el novio de Indiana Cubero, empezó a resonar con fuerza en las últimas horas, no solo por su presente futbolístico sino también por una historia de amor que atraviesa el deporte y el espectáculo. El joven defensor de Vélez fue protagonista en la victoria de su equipo por 3-1 frente a Talleres, donde marcó un gol que rápidamente dio que hablar dentro y fuera de la cancha.
Pero lo que terminó de convertir la noche en algo especial fue lo que sucedió previamente. Indiana, su pareja e hija de Nicole Neumann, compartió en sus redes sociales una captura de una conversación de WhatsApp con el futbolista. Allí, Silvero le anticipaba que iba a convertir, una premonición que finalmente se cumplió y que no tardó en viralizarse.
Tras el gol, el jugador no dudó en dedicarle el tanto a su pareja con un romántico mensaje: “Lo cantaste mi amor”. La respuesta no se hizo esperar y la joven replicó el gesto en sus historias de Instagram, mostrando la complicidad que caracteriza a la pareja y que suele enamorar a sus seguidores.

Lejos de quedar ahí, Silvero volvió a redoblar la apuesta romántica. Compartió la publicación de Indiana y escribió: “Te dije mi amor”, cerrando así un ida y vuelta que reflejó tanto la emoción del momento como el vínculo que los une desde hace meses.
TIAGO SILVERO, EL NOVIO DE INDIANA CUBERO, MARCÓ SU PRIMER GOL CON VÉLEZ
Con apenas 20 años, Silvero se desempeña como defensor en Vélez y es considerado una de las grandes promesas surgidas del club. Nacido el 18 de abril de 2006 en Buenos Aires, hizo todas las inferiores en el Fortín y logró consolidarse en el plantel profesional, sumando minutos y experiencia en la máxima categoría.
Su crecimiento futbolístico va de la mano con una creciente exposición mediática. Su relación con Indiana Cubero, hija de Nicole Neumann y Fabián Cubero, lo posicionó también en el mundo del espectáculo, donde cada paso que da comienza a ser seguido de cerca por el público.
Silvero no solo se afianza como futbolista, sino también como una figura que ya trasciende el fútbol. Y en ese camino, además de destacarse en Vélez, empieza a ganar terreno como el “yerno” de Nicole Neumann, un detalle que lo mantiene, inevitablemente, bajo todos los reflectores.

