Solange Abraham volvió a quedar en el centro de la escena a partir de su participación en Gran Hermano Generación Dorada 2026, a donde se consagró como la primera jugadora mujer en la historia en ganar el reality. Anteriormente tuvo su experiencia en 2011, que la posicionó con fuerza en los medios, al punto de protagonizar producciones destacadas y hasta tapas de Playboy.
Sin embargo, su reciente título volvió a despertar aspectos de su vida privada que habían quedado en un segundo plano. En especial, su relación con su exmarido, Marcelo Da Corte, padre de su hija Delfina, con quien compartió una historia que supo estar marcada por el amor, el crecimiento conjunto y también por una fuerte exposición.

Se conocieron en 2012, cuando ambos trabajaban en el mismo canal de música, ella como movilera y él como productor. Lo que comenzó como un vínculo laboral terminó transformándose en pareja, consolidándose con el paso de los años hasta llegar al casamiento en 2015, en una boda que reflejaba el gran presente que atravesaban.
Durante su matrimonio llevaron una vida de alto perfil, con viajes internacionales, comodidades y un estilo de vida ligado al lujo. Instalados en lugares exclusivos como Tortugas Polo Club, la pareja supo mostrarse unida y con una dinámica familiar estable, especialmente tras la llegada de su hija.
SOL ABRAHAM, DE SUPERAR UNA TERRIBLE SEPARACIÓN A GANAR GRAN HERMANO,
Pero esa historia llegó a su fin en 2023, en medio de versiones y rumores que rodearon la separación, hasta que se confirmó que Marcelo se enamoró de su entrenador y todo terminó. A eso, en 2023 Pochi de Gossipeame respondió la pregunta de un seguidor, "viste el marido de Sol la dejó por su personal trainer" : “Tenía amigos del entorno que me decían eso. Celebro el amor y el poder ser honesto con ese sentimiento”.

Con el regreso de Solange a Gran Hermano, las tensiones volvieron a salir a la superficie, especialmente tras un fuerte descargo público de Da Corte. “Ahora salgo en las noticias donde la gente homofóbica me insulta, no entiendo por qué. Esta mujer psiquiátrica que ingresó a Gran Hermano no tiene nada que ver conmigo. Si realmente los medios quieren saber la verdad de las cosas no tengo problema en hablar”, lanzó, visiblemente molesto.

En el mismo mensaje, también hizo referencia directa a la dinámica familiar y a su hija en común: “Que se ocupe de su hija que lo necesita. Ella y la familia todavía comen de nosotros. Deberían respetarnos”, sentenció, dejando en claro que la relación entre ambos está lejos de haber quedado en buenos términos.
Con un presente muy diferente al de aquellos años, Solange intenta seguir adelante y superó uno de los momentos más duros de su vida como aquella separación. Como actual campeona de Gran Hermano, sus aspiraciones vuelven a ser grandes, siendo una figura trascendental del espectáculo.
