El último sábado, con Mauro Icardi en la cancha desde los 22 minutos del segundo tiempo, el Galatasaray se consagró campeón del fútbol turco por cuarta vez consecutiva. Si bien no marcó, el delantero rosarino participó activamente del cuarto gol y fue ovacionado una vez más por los seguidores del equipo de camiseta "bordó y amarilla". Hoy viernes, menos de una semana después, el plantel y el cuerpo técnico celebraron la coronación con un enorme evento en el estadio Rams Park. Todo fue felicidad menos en la previa, donde casi sucede una tragedia.
La ceremonia de premiación es en la cancha, pero el evento empieza mucho antes. Los jugadores se reúnen en la sede del club y se suben a un micro descapotable que recorre gran parte de la ciudad de Estambul para ir hacia el estadio y en el camino saludar a los miles de hinchas que se congregan a su paso. Se trata de una costumbre bastante usual en Europa que en Argentina no se da casi nunca.
Efectivamente, miles de simpatizantes salieron a las calles vestidos con los colores de su equipo y ovacionaron a los jugadores que iban en el micro. A Icardi, por ejemplo, lo llenaron de bufandas que el recogió y sostuvo sobre el cuello con paciencia y devoción. Sonará extraño o llamativo, pero al goleador se lo ve bastante identificado con el club. Es el máximo goleador extranjero de la historia y uno de los jugadores más queridos del plantel.
En una parte del recorrido por las calles de "la ciudad de los dos continentes" -una mitad está en Europa y el otro cincuenta por ciento, cruzándo el Bósforo, en Asia- el micro se metió en una autopista y sin tantos hinchas a los costados ganó velocidad. El chofer apretó el acelerador y le dio bastante fuerte. Pero claro, las autopistas suelen ser cruzadas por puentes, y los jugadores venían festejando, brindando, cantando y saltando, digamos, al aire libre. El micro, recordemos, era descapotable. No tenía techo.

ALTA TENSION EN EL FESTEJO DEL GALATASARAY: QUE PASO EN EL MICRO DONDE IBA MAURO ICARDI CON SUS COMPAÑEROS
A último momento uno de los futbolistas se dio cuenta de que iban a pasar por abajo de un puente (Muy por debajo del puente, podría decirse a cenímetros) y pegó el grito para que los jugadores se agacharan y evitaran dar su cabeza contra la mole de concreto. Habría sido algo grave. Los que estaban más abajo no necesitaron hacer ningún movimiento, pero los que iban arriba o son más altos debieron actuar de manera urgente y desesperada.
Pasado el susto (antes, como se ve en otro video, habían tenido problemas con unas ramas con las que también casi se lastiman), hubo jugadores que se quejaron y que le pidieron al conductor que aminorara la velocidad ya que se trataba de un festejo y no importaba llegar unos minutos después de lo estipulado. Todos respiraron aliviados por haber evitado una colisión y un hecho del que estaría hablando todo el mundo. Después sí, llegaron al Rams Park y todo fue delirio y alegría desenfrenada, pero antes por poco la pasan mal, muy mal.



