En el inconsciente colectivo sobrevuela la percepción de ese matrimonio, que acaparó la atención de toda la sociedad con sus diversas historias y por sus influencias como personalidades públicas. Empero, esa pareja jamás caminó por el altar para formalizar su amor.
Barby Franco y Fernando Burlando nunca cumplimentaron el casamiento, a pesar de los más de quince años de vínculo y la configuración de una familia con la llegada de Sarah. La incógnita siempre pululó por la atmósfera, principalmente porque la bailarina siempre admitió que deseaba locamente contraer nupcias con el abogado.
No obstante, la panelista de Pasó en América acaba de corroborar que ya no late en su interior el anhelo de vestirse de blanco. En un diálogo con Nicolás Peralta, Barby confesó que directamente no pretende vivir esa experiencia, así como corroboró que el letrado le suspendió en tres ocasiones.
“Fue hace mil años y jamás se concretó. Tres veces me propuso. La primera, en 2015, fue una vez que armó una cena para proponerme casamiento, yo llamando a todo el mundo porque no daba más de la felicidad y me lo suspendió", arrancó la famosa.
BARBY FRANCO YA NO QUIERE CASARSE CON FERNANDO BURLANDO
En esa dirección, de iluminación de cuestiones muy privadas, Franco ahondó: "La segunda vez él se hizo el muerto después de caerse de un caballo, ahí sacó el anillo y me preguntó si me quería casar, pero después también me lo suspendió", explicó la modelo.
¿Y la tercera? “Fue cuando nació Sarah. Me dijo: “Bueno, Barby, nos podríamos casar”, a lo que le dije que sí. Pero quedó ahí en la nada”, expresó. Todas esas desilusiones marcaron una huella emocional, ya que la bailarina explicó sus razones para no disfrutar de una boda con Burlando: “Así que ahora ni loca me caso. Soy yo la que no quiere. No, ¡ni loca!”.
“Igual ya no, ya está, ya pasó el tren. Me veía casándome a los 25, toda con colágeno, divina y espléndida, pero ahora ni loca. Igual, hoy en día no nos cambiaría en nada casarnos. Es lo mismo”, añadió.

