Cuando Thiago Medina abrió los ojos después del accidente en moto en la terapia intensiva del hospital de Moreno vio un paisaje que difícilmente logre olvidar en el resto de su vida: cables, monitores, sondas que iban a su cuerpo, luces, una cama, paredes blancas y parada allí, junto a él, agarrándole la mano y llorando de felicidad, su compañera Daniela Celis. La ilusión le duró poco, unos meses, y se esfumó: Pestañela, la madre de sus hijas, lo acompañó y lo cuidó pero seguía firme en su idea de que ya no sean más pareja.
La esperanza se transformó primero en resignación y después en dolor. Para colmo, ella anda dele coquetear en cámara con Nick, que acaba de salir de Gran Hermano y lleva con orgullo la medalla de ser el mejor amigo de Ian Lucas, uno de los hombres del momento a partir de su triunfo en Masterchef y su fracaso sentimental con Eva Anderson, y a él lo mató esa sucesión de escenas donde juegan a conquistarse, seducirse y gustarse adelante de todo el mundo.
Lleno de despecho, Thiago enfrentó una cámara propia y soltó toda su amargura en contra de Daniela. Siente que le arruinaron la vida y con ese fuego comiéndole las tripas se soltó a hablar. "Yo hice todo lo que pude hacer de mi parte. La apoyé en todo, todo, yo la apoyé en todo. Ella estaba ahí jugando a la enamorada y yo le estaba cocinando, ¿Se entiende?" soltó con amargura.
Envuelto en un sentimiento de palpable decepción, Thiago siguió despotricando contra la morocha. "Yo la amo con toda mi vida a ella. Obviamente en un momento le pregunté si estaban y me dijo que no, pero bueno, no lo sé sinceramente. Ella que haga lo que quiera, por algo le di su espacio, me fui de la casa, ya no vivo más con ella".
THIAGO MEDINA SOLTO TODO SU DESPECHO AL VER A DANIELA CELIS CON NICK
Efectivamente, Thiago abandonó el hogar que compartía con su ex en el preciso instante en el que comprobó que su corazón estaba partido en dos o, como decía la canción de un viejo programa infantil, lo tenía con aujeritos. Ya no se aguantaba verla en plena complicidad con Nick. "Si ella quiere hacer las cosas que las haga tranquilas sin pensar en mi".
"Que las haga tranquila, sin pensarlo" insistió Thiago mientras su mirada, su tono y su gesto daban a entender otra cosa. Que con la boca y la lengua podía estar diciendo eso, pero con sus entrañas le gritaba no te vayas, quedate conmigo. En fin, cosas de la vida. Y del amor, que ya se sabe que es sufrimiento. "Me preguntan acá si siento todavía siento algo por ella. Sí, la amo con toda mi vida, siento muchas cosas por ella pero tampoco la voy a estar obligando a que está conmigo".


