A medida que se acerca el final del 2025, en los pasillos de Telefe comenzó a sonar fuerte la versión de que Diego Leuco y Lizy Tagliani no continuarían al frente de La Peña de Morfi durante 2026. Aunque la dupla consiguió sostener la esencia del programa creado por Gerardo Rozín, la producción estaría evaluando un giro rotundo para revitalizar las mañanas del fin de semana, lo que desató un tsunami mediático entre panelistas, productores y fanáticos.
Las especulaciones se encendieron definitivamente cuando un conocido conductor del espectáculo lanzó en un streaming la frase que nadie quería escuchar: “El año que viene van a renovar La Peña de Morfi, incluyendo la conducción del programa”. El comentario no solo generó incredulidad entre sus panelistas, sino también desconcierto en el público, que desde entonces sigue cada gesto de la pantalla como si fuera una pista secreta.
En el ciclo digital de Bondi, Ángel de Brito fue aún más allá, aportando detalles que nadie esperaba. Según él, la señal prepara una reestructuración agresiva en su grilla de fines de semana. En un tono reservado —pero picante— disparó que la decisión ya estaría tomada en las altas esferas, y que el casting silencioso para elegir al reemplazo estaría avanzando más rápido de lo previsto.
El rumor más filoso apunta a un solitario conductor que actualmente trabaja para otra emisora, y cuyo pase sería un golpe de mercado. “Buscarán otro destino para Lizy y otro para Leuco porque van a apostar por un conductor único, que está trabajando en otro canal y sería un pase”, deslizó la fuente, dejando entrever que la continuidad de la dupla estaría prácticamente descartada.
LOS CAMBIOS QUE SE AVECINAN EN LA PEÑA DE MORFI
Mientras tanto, en los camarines la tensión es palpable: versiones cruzadas, miradas esquivas y teléfonos que explotan en modo vibración. Los fanáticos, preocupados, ya comenzaron a manifestarse en redes, exigiendo explicaciones y defendiendo a sus favoritos con uñas y dientes. Sin confirmación oficial, todo se resume a esperar… y a interpretar silencios.
Por lo pronto, las alarmas quedan encendidas. Como remató el mismo periodista, con una frase que ahora resuena como sentencia: “El cambio sería para el año que viene, tipo en marzo o abril”.


