El país sigue en vilo y atento a la salud de Mirtha Legrand, que el lunes 7 de septiembre quedó internada en el Mater Dei para controlar un cuadro de bronquitis a sus 99 años luego de unos días engripada. Y en medio de la preocupación y mientras su familia guarda cautela y hermetismo, habló el nieto de la diva, Nacho Viale.
Por el momento, todo lo que se sabe sobre la salud de Mirtha proviene del primer parte médico que emitió el sanatorio al mediodía del lunes. Según el informe oficial, la conductora atraviesa un “cuadro respiratorio bronquial y quedará internada en una habitación común para completar estudios y continuar con el tratamiento médico correspondiente".
Pero, ¿cómo pasó la noche? Esa fue la consulta que Luis Bremer le hizo a Viale, productor del ciclo que Mirtha conduce en El Trece y que por el momento quedó en manos de su hermana, Juana Viale.
“Tiene que estar en una habitación aislada, si bien no es grave”, señaló el periodista en Desayuno Americano, antes de leer la respuesta de Nacho. “La frase es ´todo en orden por suerte´”, transmitió sobre las primeras 24 horas que la diva transita fuera de su casa hasta que su médico de cabecera, el Dr. Semeniuk, decidió internarla para que el cuadro no desencadene en una neumonía.
QUÉ DIJO MARCELA TINAYRE SOBRE LA SALUD DE MIRTHA LEGRAND
En el día de ayer, Paula Varela se comunicó con Marcela Tinayre, la primera en llevar tranquilidad sobre la salud de Chiquita. “Me dice: ´Está internada, re bien, con su clásica bronquitis de invierno, sale mucho, toma frío y solo para que esté controlada y tranquila, decidimos traerla acá para que esté monitoreada”, informó la panelista de América.
En este contexto, Luis Bremer recordó el pedido que el médico de cabecera de Mirtha, Guillemo Semeniuk, le había hecho a la diva en abril, cuando estuvo varios días sin salir de su casa por un enfriamiento en una salida teatral. “No salga hasta septiembre”, le advirtió, a lo que Mirtha, contestó: “me voy a abrigar y voy a salir”. Así lo hizo una vez más, para ver la vuelta de Midachi. “Le pasó por salidora”, dijo Marcela luego.
