Christian Petersen estuvo en el ojo de todos varias semanas atrás a raíz de la descompensación que sufrió mientras hacía una excursión al volcán Lanín. El episodio, más allá de su estado de salud y de los 26 días que estuvo internado, lo más fuerte alrededor del caso apuntó de lleno contra versiones que hablaban de un cóctel de sustancias y reacciones agresivas.
Cuando Petersen realizaba su excursión en San Martín de los Andes, tuvo un colapso y fue atendido de urgencia en medio de la crisis. Esta situación de salud derivó en una falla multiorgánica que lo dejó por casi un mes en terapia intensiva, y ya recuperado decidió salir a dar su versión de los hechos en medio de la polémica.
Pero pocos imaginaban que, en medio de su explicación y su defensa -donde además atacó a los medios por las “mentiras” que se dijeron-, Petersen se anime a revelar una fuerte interna familiar. Todo se dio como parte de una charla distendida con La Nación, donde dejó una frase que no pasó desapercibida para muchos.
Mirá También

La escandalosa prohibición de María Susini: por qué no quiere que Facundo Arana se acerque a sus hijos
“Si yo me moría en el Lanín -no tengo ganas de morirme- dejo tres hijos maravillosos (Hans, Lars y Francis, fruto de su matrimonio con Mercedes Cristiani), una familia divina, una mujer cariñosa (Sofía Zelaschi) y muy bien acompañado", comenzó explicando Petersen. Hizo foco en lo crucial de su círculo familiar, de sus afectos y las personas que lo acompañan en la intimidad.
POR QUÉ CHRISTIAN PETERSEN DICE QUE SU FAMILIA NO LO DEJA TRABAJAR MENOS
Fue entonces cuando Christian reveló, en tono de broma pero con un manto de realidad, que aunque su familia le pide que no trabaje tanto tiempo, después vienen algunos reclamos. “Tengo que aprender a escuchar más a mi familia, ellos todo el tiempo me piden que pare, que labure menos, después me piden plata”, disparó.
La frase generó un fuerte impacto. Y a pesar de que lo dijo con un tono relajado y entre risas, el propio Petersen fue claro al explicar que es “un oximorón”. ¿Qué quiso decir con esto? Que su estilo de vida (y el de su familia) no puede sostenerse en el caso de trabajar menos. Y así, dejó entrever que la gran fuente de ingresos económicos vienen de su parte, algo que lo hace cargar con una fuerte responsabilidad sobre los suyos.
Mirá También

¿Mintió? El guía que salvó la vida de Christian Petersen explotó y el escándalo es total: “No es joda…”
Esto en algún punto lleva a entender por qué Petersen volvió a trabajar tan rápido después de haber sido dado de alta tras casi un mes de internación. Una situación que, lejos de ser relajada, parece ser estresante y hasta agotadora. Una verdad que sin querer terminó exponiendo y que puso en el ojo de la tormenta al círculo íntimo que lo rodea.

