Coty Romero reveló las secuelas de su cirugía estética: “Una lola más chiquita”

Coty Romero mostró las fuertes secuelas de su operación de lolas: “No quería un cambio tan drástico”

A una semana de haberse hecho una cirugía estética para aumentar el tamaño de su busto, Coty Romero se confesó sobre su posoperatorio.
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Coty Romero decidió hablar sin vueltas sobre una elección personal que venía pensando desde hacía tiempo. La ex Gran Hermano se sometió a una cirugía para aumentar el busto y, a una semana de la intervención, mostró los resultados y respondió algunas de las muchas preguntas que recibió en los últimos días.

Sin esconder nada, Coty contó cómo fue desde el momento en que comenzó a evaluar la posibilidad de operarse. Para ella, se trató de una decisión íntima, vinculada con sentirse cómoda con su propio cuerpo. “Mi primera consulta con el médico fue hace dos años, pero en ese momento no estaba 100% decidida. Yo me estaba mudando recién a Buenos Aires. Era como también todo un cambio muy grande que también influía un montón en mi decisión y dije: ‘No es el momento’”.

Con el paso del tiempo, la situación cambió para Romero. Este año sintió que estaba preparada para dar el paso y, según relató, el proceso terminó siendo mucho más sencillo de lo que había imaginado. “Me decidí 100% y fue todo muy fácil, rápido y ágil. Y ahora las tengo y me encantan. Y realmente siento que es una decisión que no me arrepiento”.

Coty también compartió cómo se siente tras la cirugía. “Me encantaron y estoy muy feliz. Si ustedes tienen ganas de hacerse algo porque les ayuda a sentirse mejor, porque llevan tiempo pensándolo, porque simplemente tienen ganas, háganselo. Hagan lo que quieran con su cuerpo, siempre y cuando se lo hagan con un profesional, con un especialista que sepa lo que hace y que esté cien por ciento capacitado”, explicó.

COTY ROMERO REVELÓ EL VERDADERO MOTIVO POR EL CUAL DECIDIÓ OPERARSE LAS LOLAS

Pero hubo algo que Coty tuvo muy claro desde el comienzo: no quería un cambio extremo. Su objetivo era conseguir un resultado que mantuviera una apariencia natural y que respetara las características de su cuerpo. “Yo quería un resultado supernatural y que no fuera un cambio tan drástico de verme de repente con unas lolas supergrandes”.

La elección de los implantes también contempló una diferencia que ya existía naturalmente entre ambos lados. “Me puse 225 centímetros cúbicos de este lado. Pero, del lado izquierdo yo siempre tuve una lola más chiquita. Entonces, claro, me tuve que poner 225 de un lado y 250 del otro. La mayoría de las mujeres, por no decir todas, tenemos siempre un lado más chico que el otro. Entonces, también eso me encantó porque sentí que era como emparejarlas un poco también”.

Otro de los aspectos sobre los que recibió preguntas fue la ubicación de los implantes. Coty explicó que la decisión estuvo relacionada tanto con su anatomía como con el tipo de vida que lleva. “Otra pregunta que me hicieron es si me las puse detrás del músculo. No. Obviamente, en las consultas te responden todas estas dudas dependiendo del tipo de cuerpo y dependiendo de un montón de otras cosas. Pero, en mi caso, no me lo puso detrás del músculo, pero sí detrás de la fascia”.

En este punto, Coty también tuvo que frenar un poco sus actividades físicas. “Yo soy una persona que le encanta mucho hacer deportes y moverme y no me quedo quieta. Entonces, también tenía que ver con el tiempo de recuperación. Y que por supuesto también queda muy natural, que mi enfoque realmente iba por el lado de que me quedara lo más natural posible”.

Además de contar cómo fue la operación, Coty habló de su proceso de recuperación. “Yo elegí que las mías sean por debajo de la mama, simplemente por una cuestión de quizás velocidad de curación y porque la verdad es que le tengo un poco de idea a las aureolas”. Y destacó lo rápido que fue todo: “Fue una operación que no duró más de una hora, y al poco tiempo ya estaba en mi casa de nuevo. Obviamente, como en toda cirugía, tenés que tener tus cuidados, pero yo ya estoy haciendo mi vida normal, sin hacer fuerza, por supuesto, pero mañana ya vuelvo al trabajo”.

Durante los primeros días, siguió las indicaciones correspondientes al postoperatorio, entre ellas el uso de un corpiño específico que se abrocha por delante, la aplicación de hielo y sesiones de kinesiología destinadas a realizar drenajes linfáticos. “Fue todo muy rápido, todo muy fácil, todo sin dolor y no me molesta”, siguió Romero.

A lo largo de su relato, Coty volvió a insistir en que una decisión de este tipo debe ser personal y, fundamentalmente, acompañada por profesionales capacitados. “Si ustedes tienen ganas de hacerse algo porque les ayuda a sentirse mejor, porque llevan tiempo pensándolo, porque simplemente tienen ganas, háganselo. Hagan lo que quieran con su cuerpo, siempre y cuando se lo hagan con un profesional, con un especialista que sepa lo que hace y que esté cien por ciento capacitado”.

Finalmente, después de dos años desde aquella primera consulta y de atravesar sus propios miedos, Coty celebró el resultado que consiguió. Y a una semana de la cirugía, su balance fue contundente: “Son hermosas, muy naturales. Estoy muy feliz con los resultados”.

   
 

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