Hace cinco meses que Mauro Icardi no pisa una cancha de fútbol, al menos con los botines puestos. Casi medio año, desde que terminó su contrato con el Galatasaray, el 30 de junio, para más datos. Fue el 17 de mayo, más precisamente, el día en el que Mauro fue titular con el club turco.
Desde ese entonces, el ex de Wanda Nara sigue en conversaciones con diversos clubes del mundo, mientras empieza a bajar sus pretensiones salariales al ver que, del otro lado, nadie está dispuesto a poner la fortuna de euros que pide.
Mauro se entrena como puede, por su cuenta y en el gimnasio de la “casa de los sueños” de Nordelta, donde vive con la China Suárez, a la espera de, finalmente, poder cerrar un pase. Pasan las semanas y los meses, y el año se va, entre viajes, vacaciones y paseos.
Y en las últimas horas, Gustavo Méndez, que tiene información de primera mano de él y de la China, confirmó una fuerte información: el delantero rosarino seguirá ocioso al menos hasta finales de 2026. Así lo dijo en el programa de Moria Casán, en medio del estreno de la película de su ex esposa. “Hay que soltar. Wanda tiene que soltar a Icardi, que se puede dar el lujo de no trabajar”, dijo.
MAURO ICARDI Y LA DECISIÓN QUE AFECTA SU FUTURO
“No va a tener equipo, no va a trabajar hasta diciembre, se va a tomar todo este tiempo para pensar a dónde ir”, repitió el panelista del ciclo de El Trece, siempre informado de los pasos de la pareja. Acto seguido, completó con más datos sobre los deseos y planes del jugador de 33 años a nivel familiar, que siguen firmes: instalarse en Europa, donde vivió buena parte de su vida.
“Él quiere jugar en Italia porque se quiere retirar y quedarse a vivir ahí con la China y con los hijos”, contó Méndez, e insistió: “Se va a tomar este tiempo”. Lo cierto es que, mientras el futuro de Mauro sigue siendo un signo de preguntas, los comentarios sobre su estado físico se hacen notar.
Esta semana, el futbolista posteó un carrete de fotos de sus vacaciones con la China en México y varias llamaron la atención. Es que en las imágenes que compartió en Instagram se deja ver una pancita, mínima para cualquier mortal, pero llamativa en caso de un deportista de élite que está buscando trabajo.

