La muerte de Oscar González Oro generó una profunda conmoción en el mundo del periodismo y también entre quienes compartieron con él distintas etapas de su vida. El conductor murió a los 74 años en Punta del Este, Uruguay, y las muestras de afecto hacia una de las voces más reconocidas de la radio argentina se multiplicaron en las redes sociales.
Entre quienes eligieron despedirlo públicamente estuvo Mauro Francisco, quien mantuvo con González Oro una relación que terminó en 2019, poco después de que ambos anunciaran su compromiso. A pesar del tiempo transcurrido desde la separación, el actor y productor encontró una manera sencilla y emotiva de recordar a quien había sido su pareja.
Mauro publicó una fotografía de ambos correspondiente al día en que se conocieron y la acompañó con apenas unas palabras, pero cargadas de significado: “Volá alto, negrito”. El mensaje fue su particular manera de despedir al periodista y dejar expuesto el cariño que conservaba por él.
La historia de amor entre ambos había tenido una fuerte exposición pública y llegó incluso al compromiso. Sin embargo, en 2019 González Oro confirmó que la pareja había decidido separarse y eligió hacerlo con un extenso mensaje en sus redes sociales, en el que habló con profunda emoción sobre los años compartidos.
LA DESPEDIDA DE LA ÚLTIMA PAREJA DE GONZÁLEZ ORO
“Se termina una de las etapas más bellas de mi vida. Conocí una vez más la felicidad. Disfruté cada momento vivido a su lado. Amé. Y mucho”, había escrito entonces el periodista, quien también reconoció que durante la relación hubo aciertos y errores de ambas partes.
En aquella publicación, González Oro dejó además una frase que sintetizaba el cariño que todavía existía pese al final de la pareja: “Nos merecemos estar bien y ser felices juntos o separados”. Lejos de transformar la ruptura en un enfrentamiento, el conductor eligió reivindicar lo vivido y desearle bienestar a quien había sido su compañero.
Finalmente, confirmó la separación con una reflexión que mostraba cuánto le costaba cerrar aquella etapa: “Hoy debo decir que nos separamos. Ya no estamos juntos ni somos pareja. Y lo lamento con toda esa alma que no sabe qué carajo hacer”, expresó en aquel momento.
Seis años después, fue Mauro quien volvió a poner en palabras el vínculo con una despedida breve, sin explicaciones ni grandes declaraciones. Una fotografía de aquellos primeros días y un “Volá alto, negrito” alcanzaron para recordar que, más allá del final de la relación, algunas historias dejan una huella que el tiempo no necesariamente borra.

