La casa de Gran Hermano volvió a explotar, y esta vez sin vueltas. La expulsión de Solange Abraham en la edición Generación Dorada dejó mucho más que sorpresa: abrió una grieta interna que ya se siente en cada rincón del juego.
Todo ocurrió el 29 de abril, cuando el “Big” reunió a los participantes y comunicó en vivo, por Telefe, una decisión drástica: Solange debía abandonar la casa de inmediato. Según explicaron, la jugadora estaba “deshonrando” el espíritu del reality tras manifestar reiteradamente en el confesionario su deseo de irse por extrañar a su hija.
Pero lo más picante llegó después. A los pocos minutos de la salida, Emanuel Di Gioia se juntó en el jardín con Luana Fernández y Yanina Zilli, y no tuvo piedad con quien hasta hacía horas era su aliada.
“Me encanta cómo la sacó Gran Hermano. ‘No te podés despedir, andate’”, lanzó Emanuel, sin filtro, celebrando la forma en que se resolvió la expulsión. Luana, por su parte, también opinó con dureza: “La cortó menos diez, con todas las oportunidades que le dio”.
EMANUEL FURIOSO CON SOL ABRAHAM
Lejos de bajar el tono, Emanuel fue todavía más directo: “Sol es mala gente. Tiene ego. ¿Por qué pensás que se quiso pelear conmigo?”. Y redobló la apuesta con un dato que sorprendió: “Ella quería abandonar desde el día 18 de marzo”.
En ese clima caliente, Yanina se sumó sin suavizar nada: “Vos me decías que extrañaba mucho a la hija… Es mala gente, cómo te la hizo, qué asco”. La bronca de Emanuel tenía un motivo claro: antes de irse, Solange lo había señalado como traidor. Y él no se la dejó pasar: “¿Sabés cuántas veces la frené para que no se vaya y me tiró esa?”.
Como si faltara algo más, al día siguiente, ya con la casa reconfigurándose, Emanuel volvió a marcar postura apenas se despertó: “Ya se fue Sol, chicos. ¡A disfrutar!”.
Así, entre acusaciones, reproches y frases que quedaron resonando, la salida de Solange no solo sacudió el juego: también dejó expuestas alianzas rotas y un clima que promete escalar. Porque en Gran Hermano, cuando alguien se va así… nada vuelve a ser igual.


