En un contexto atravesado por el dolor y la incertidumbre, Floppy Tesouro decidió no dejar pasar una fecha clave y celebró sus 41 años con un festejo íntimo, cargado de emoción y significado.
Lejos de los eventos multitudinarios, la modelo eligió un encuentro puertas adentro, acompañada por su esposo Salvador Beccio, su hija Moorea y su círculo más cercano. Pero detrás de las sonrisas y las fotos familiares, hay una historia reciente marcada por complicaciones de salud que la tuvieron al límite.
“Recibiendo mis 41 años más fuerte, más consciente, más agradecida. Rodeada de amor, lo que realmente importa”, escribió en sus redes sociales, dejando en claro que este cumpleaños no fue uno más. En las imágenes que compartió, se la vio soplando las velitas frente a una torta en forma de corazón, abrazando a su hija y apoyándose en sus afectos. Sin embargo, el trasfondo de esas postales es mucho más profundo.

Mirá También

¡Exclusivo! Las fotos de Agostina Páez volviendo al país tras 2 meses detenida en Brasil
En los últimos meses, Tesouro enfrentó una serie de diagnósticos que impactaron de lleno en su vida cotidiana: desde una neuralgia de trigémino —que le generó un dolor intenso— hasta un cuadro de trismus que le dificultó incluso abrir la boca con normalidad. Como si fuera poco, recientemente fue diagnosticada con pulpitis aguda, una afección dental extremadamente dolorosa.

La propia modelo no ocultó el impacto emocional de este proceso. “Lloré al salir del consultorio de la angustia que cargo estos últimos meses”, confesó días atrás, exponiendo un costado mucho más vulnerable y real. A pesar de eso, eligió seguir adelante.

Mirá También

“Tenía miedo de que me vuelvan a anestesiar”: la angustia de Floppy Tesouro en pleno tratamiento
Incluso en medio del dolor, cumplió con compromisos laborales, aunque también reconoció que tuvo que poner límites: “Hay que escuchar el cuerpo”, admitió. El cumpleaños, entonces, funcionó como una especie de pausa en medio de la tormenta. Un momento para reconectar con lo esencial y apoyarse en quienes la rodean.

Lejos del glamour superficial, Floppy mostró su versión más humana: una mujer atravesando un momento difícil, pero decidida a sostenerse desde el amor, la familia y la resiliencia. Porque, como ella misma dejó entrever, esta vez no se trató solo de soplar velitas… sino de resistir, agradecer y volver a empezar.

