El primer “derecho a réplica” en Gran Hermano desató uno de los momentos más tensos de esta edición Generación Dorada. Todo ocurrió cuando Luana Fernández fue convocada al SUM y, sin previo aviso, se encontró cara a cara —a través de la pantalla— con Lucas, su ex novio, quien aceptó hablar públicamente tras la escandalosa ruptura que se vio dentro del reality.
La historia ya venía cargada de polémica. Luana había entrado a la casa estando en pareja, pero con el correr de las semanas se acercó cada vez más a su compañero Franco Zunino. La atracción fue alevosa y la participante decidió cortarle al novio frente a las cámaras, una escena que se volvió viral.
Por eso, cuando llegó el turno del descargo, el ex no se guardó nada. “¿Qué sorpresa, no? La misma sorpresa me llevé yo cuando mi novia me cortó en televisión abierta delante de un montón de personas”, disparó, visiblemente molesto. Y fue más allá: aseguró que durante la relación ya había atravesado situaciones de infidelidad por parte de ella, algo que dejó a la jugadora en shock.
El impacto dentro de la casa fue inmediato. Apenas terminó el cruce, Luana se quebró y estalló contra la producción del programa. “¿Por qué me hicieron esto? No puedo estar tranquila. ¿Por qué me expusieron así delante de todos?”, lanzó, completamente desbordada por la situación.
LA FAMILIA DE LUANA PUBLICÓ UN COMUNICADO CONTRA GRAN HERMANO
La escena generó tanta repercusión que, horas después, la familia de la participante publicó un fuerte comunicado en sus redes. “Desde nuestro lado como familia estamos totalmente en desacuerdo con lo que le hicieron a Luana. De todas las partes, es un golpe bajo e innecesario”, expresaron, cuestionando la decisión del reality de exponer a la chica.
En el mismo mensaje, también apuntaron contra quienes la juzgan desde afuera. “Luana es una persona con carencias y virtudes, como todo el mundo. Los errores que tuvo ella en su relación y en su intimidad deberían quedar completamente afuera del reality”. Y agregaron: “Ahora juzgan porque no están en su lugar. Nadie es libre de pecar o equivocarse alguna vez. El que esté libre de pecado que tire la primera piedra”.

Mientras tanto, dentro de la casa, la crisis escaló a tal punto que la jugadora llegó a plantear la posibilidad de abandonar el juego. Sus compañeros intentaron contenerla, pero fue Santiago del Moro quien intervino para calmarla. “Hace muchos años que hago este programa y todo el tiempo hablan mal de todos. Así es Gran Hermano, es un programa que despierta pasiones. No vas a ser ni la primera ni la última”, le recordó el conductor, en medio de una de las noches más calientes del reality.
