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Eva De Dominici: “Ser mamá es el verdadero rock and roll porque…”

Durante el período de gestación intentó mantenerlo lo más oculto posible. Evitó referirse al tema y, pese a que en algunas fotos surgían sospechas, miraba para otro lado. Recién cuando cumplió los 8 meses de embarazo comunicó la feliz noticia en sociedad. Desde que se convirtió en madre, hace tan sólo dos meses, Eva De Dominici (24) ve cómo la vida pasa a un ritmo acelerado y cómo las emociones positivas se multiplican. Los cambios desde todo punto de vista en este corto período parecen ir a la velocidad de la luz.

Por lo pronto, desde que nació Cairo, fruto de la relación con Eduardo Cruz (34), la felicidad se multiplica y no hace malabares para esconderse, al contrario de lo que pasaba cuando el bebé estaba en su panza. Admitió que nunca sintió tanto amor por una persona. “Tengo un ángel que no usa alas y que tiene un corazón que puede llegar a derretir el mío”, fue la frase con la que describió sus sentimientos tiempo atrás.

A diferencia de lo que pasó al principio, que se mostró reacia a mostrarlo, ahora, tal vez porque ya está más canchera y, por supuesto, muerta de amor por el pequeño, no deja de compartir postales junto a su hijo. Desde Estados Unidos, lugar en el que reside desde que está en pareja con el hermano de Penélope Cruz, la sonrisa que se le dibuja en el rostro denota sus sentimientos más puros.

Por otro lado, en esto de compartir fotografías lo que llama la atención es su figura privilegiada. Al poco tiempo de haber dado a luz recuperó su silueta y sus curvas contorneadas. ¡Una diosa de pies a cabeza! La genética y haberse cuidado durante el embarazo y la edad le jugaron a favor a la morocha.

¡Visitas!

A la hora de poner en la balanza los pros y los contras de haberse ido a vivir a otro país, lo que más le pesó fue lo familiar. Eva es muy apegada a sus afectos, y no tenerlos cerca fue un golpe que, al principio, tuvo que superar. Fue encontrarse con una nueva vida. Sin ir más lejos, con ella se fue su hermana Candela. Si bien Cande, que trabaja como modelo, aprovechó el viaje para reafirmarse en lo laboral, también ayuda a su hermana con el cuidado cotidiano del bebé. En los pasados días, quien se instaló en Los Angeles fue su abuela Ñata.

La señora no conocía a su bisnieto, y ante el pedido de su nieta no se pudo negar. Apenas recibió la invitación, Ñata armó las valijas y partió en el primer vuelo que consiguió. Continuando con las fotografías al por mayor, por supuesto, no podía faltar la del nene con su abu. “La abuela Ñata con Cairito, su primer bisnieto. Esto de ser mamá es el verdadero rock and roll”, contó. Vive un momento en el que la felicidad la inunda y la alegría le sale por los poros. Está en plenitud y lo demuestra en cada paso que da.

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