En varias oportunidades la bailarina mostró cómo es su departamento y la particular ambientación que eligió entre minimalismo y luces tenues. Pero en las últimas horas, Flor Jazmín Peña vivió un particular y difícil momento en lo que a su hogar refiere.
Es que mientras estaba trabajando avisaron que su casa se estaba inundando por lo cual debió abandonar las grabaciones que tenía y corrió a ver qué era lo que realmente estaba sucediendo preocupada tanto por su vivienda como por su mascota, un gatito llamado Budín.
Al día siguiente y ya más tranquila con el tema controlado y luego de una odisea, la novia de Nico Occhiato compartió en Luzu lo que le sucedió. “Fue la primera vez que logré llorar verdaderamente en una escena. Ese día se me inundaba todo el departamento”, comenzó Flor.
Mirá También

Se terminó para siempre: la foto de Gonzalo Heredia y Brenda Gandini separados, así fueron descubiertos
A lo que eufórica, siguió: “Llegó agua hasta el piso 5. Estábamos grabando a cinco cuadras de mi casa. Tenía un auto a disposición. Empiezo a correr con el tipo y le digo ´dale, vamos´. Se me estaba inundando la casa. No solo estaba a punto de perder sino que tengo a Budín ahí”.
FLOR JAZMIN PASADA POR AGUA
“Llego al lugar, empiezo a correr hacia los ascensores y estaban apagados los dos. Voy para el otro lado y los tres ascensores en uso. Llega uno y miro al tipo que tenía al lado, iba al 24. Lo dejo subir conmigo. Se abre y la mina de adentro iba al menos 1”, detalló Jazmín Peña.
Sin detenerse en su relato, Flor agregó: “Subo al 11, salgo, voy corriendo y de repente veo a tres personas que están queriendo poner trapos de piso abajo para que deje de salir agua del departamento. Abro el departamento… ¡saltó la térmica! Luz apagada”.
“Toda agua y el agua que salió era caliente. Todo lleno de vapor. Abro, en la oscuridad, inundado y a la izquierda Budín estaba bien. El agua caliente llegaba a los tobillos y no paraba de salir vapor. Como ese día hacía frío había dejado todo cerrado”, sumó.
Finalmente, Flor remató: “Joaquín y Mario unos genios. Uno fue a cerrar la llave de paso. Fui a abrir todos los ventanales. Estaba en la guerra. Empecé a sacar el agua para afuera sacada. En un momento le digo a Nico ´llamá a mi papá´. Me pasa el teléfono, le pido ayuda, a lo que me responde ´mamá está en Zumba´. Una cosa así nunca me había pasado. Fue una locura”.


