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¡Gracias, Mirtha! Así es el formidable loft “personalizado” donde vive Nacho Viale que le regaló su abuela

Ubicado en la zona más selecta de la ciudad, fue armado y decorado a gusto por el productor televisivo.

La China Suárez. Pampita. Lucía Pedraza. Sofía Reca. Cande Tinelli. Zaira Nara. Luciana Salazar. A la fama de imparable seductor de damas muy famosas que siempre acompañó a Nacho Viale habrá que sumarle otra, mucho menos conocida que aquella que lo depositó, de manera permanente, en las primeras planas : al momento de decorar su vivienda también demostró ser un “maestro”. Justo esa semana.

A ver, seamos sinceros. Nacho corrió, de movida, con una ventaja con la cual no cuenta el 99,99 de los mortales, ni aquí ni en cualquier lugar del mundo. La propiedad donde pasa sus días y sus noches, un extraordinario loft de 200 metros cubiertos ubicado en una de las zonas más selectas de la opulenta ciudad de Buenos Aires, le cayó de arriba. Y sí, porque se lo regaló su abuela.

Mirtha Legrand, familiar gamba si los hay, no sólo le dio laburo como productor. También le facilitó la bella unidad que él, con toques de distinción propios de un decorador de interiores o hasta de un arquitecto, acomodó a gusto y placer y dejó hecha una verdadera pinturita.

A NACHO LE ENCANTA COCINAR, POR ESO LE DEDICO MUCHO TIEMPO AL DISEÑO DE LA COCINA. ¡ESTA HERMOSA!

Con su hermana Juanita recibida como la rebelde de la familia, cultora de la vida al aire libre, un tanto despojada de lujos y excentricidades y con la iniciativa de acercarse mucho más a la naturaleza que a la vida urbana, Nacho ha seguido, en ciertos aspectos, los designios familiares: es un fanático de las motos de todas las cilindradas y de la vida en la gran ciudad. Sobre todo si puede vivir dónde y cómo le gusta.

EL DORMITORIO, DONDE NACHO TIENE SU “CENTRO DE ENTRETENIMIENTO”.

Según la cuenta de Twitter especializada “RicosyFamososOK”, se calcula que el departamento está valuado en un millón de dólares. No es exagerado: en ese barrio (Marcela Tinayre, su mamá, vive a una cuadra, y Mirtha está a seis) los metros cuadrados se cotizan entre 4 y 6 mil dólares. 200 por esa cifra da esa tonelada de guita.

Nacho se hizo “personalizar” el departamento a “gusto y piacere“, como decían las abuelas, y allí sacó chapa de buen diseñador y de tener ideas muy progresistas en cuanto a “ambientes sin paredes“, que son las que presenta un loft por su propia definición: un espacio abierto donde cada uno se las ingenia para separar los sectores de una vivienda.

A LA IZQUIERDA, “EL SECTOR DE REUNIONES”. A LA DERECHA, EL BAÑO. TODO ES EXTRARDINARIO EN EL LOFT QUE MIRTHA LE REGALO A NACHO.

Nacho le puso dedicación a todo el departamento, pero hizo foco en 4 espacios. El primero (y principal), la cocina. El muchacho tiene alma de chef y cuentan, aquellos que fueron sus invitados en épocas de pre pandemia, que es un verdadero sibarita y suele sacar manjares de su horno o de donde cocine.

EN EL ESPACIO EXTERIOR HAY ESPACIO PARA UNA CHARLA FRANCA O PARA SABOREAR UN RICO PLATO.

El “dormitorio” es otro lugar muy importante para él. Allí tiene una especie de centro de comando desde donde maneja todo su espectro lúdico y de diversión. Hay un televisor de altísima definición (le gusta ver deportes y, claro, estar informado, para lo que también usa el celular), consola de videogames y un muy buen equipo de audio.

EN EL LIVING HAY SILLONES, LIBROS, ALFOMBRA Y EL TECHO ES DE HORMIGON A LA VISTA.

El living es minimalista y sobresale, rápidamente, algunas paredes y los techos en hormigón a la vista. Lo decidió así y hay que reconocer que todo quedo perfecto. El otro lugar al que Nacho le puso “mucha onda” al espacio exterior, en donde gusta estar cuando el clima se pone apacible.

Un paquete de bizcochos. Una cartuchera. La remera del equipo favorito. Un juguete cualquiera. Un broli. Unas zapas. Una muñeca. Una pelota. A lo sumo una bicicleta. Como mucho, un celu. La comida más cálida y sabrosa que se pueda imaginar. Esas, en general, son las cosas que las abuelas les regalan a sus nietos o nietas. Salvo que la abuela sea la Legrand.

¡Grande, Mirtha!

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