La Bomba Tucumana reapareció en televisión y sorprendió con un relato estremecedor sobre los últimos momentos junto a Luciano Ojeda. La artista habló en LAM y recordó la despedida de su pareja, fallecida tras un cáncer agresivo. Entre lágrimas, reveló que el hombre le hizo un pedido que todavía conserva intacto en su memoria.
En la entrevista, la cantante confesó: “El día que íbamos hacia el hospital yo pensé que volvíamos a casa”. Sin embargo, esa esperanza se desvaneció cuando Luciano, debilitado por la enfermedad, le pidió un último favor: “Cuando estábamos llegando al Fleming, me dijo ‘mamita, te pido una última cosa, ¿me podés comprar unas papitas y una gaseosa?’".
Gladys contó que compró lo que él pidió y que apenas pudo comer dos papas antes de ser internado. “Tengo las papitas guardadas, porque solo comió dos. Apenas llegamos al hospital lo internaron y tenía 5 o 6 de presión”. Para la artista, ese momento marcó un antes y un después: “Ya se estaba muriendo. Llamé rápido a mi hermano y a mi hijo porque tenía mucho miedo y ya sabía que no íbamos a volver a casa”.
“Era honesto, desinteresado, lo poco que tenía era para compartirlo conmigo, me cuidaba y era mi compañero. Tenía todo distinto”, expresó sobre quien definió como el primer hombre del que realmente se enamoró. “Yo tuve la suerte de, por primera vez en mi vida, haber conocido el amor. De grande me enamoré por primera vez y es durísimo por lo que pasó”, agregó.
LA REFLEXIÓN DE LA BOMBA TUCUMANA
“Estuvimos 4 meses separados y luego él permitió que yo lo acompañara”, dijo. Incluso recordó con tristeza una escena particular: “Yo una vez fui a su casa y me echaron. Después, él me dejó acompañarlo. Hasta el último día de su vida lo acompañé y siempre lo vi como era él”.
Para cerrar, envió un mensaje a los televidentes que la escuchaban: “Ahora abrazo a toda la gente que está pasando por un duelo. Y a todos les digo: quieran, amen, digan que aman. Porque la vida es tan efímera”.


