Óscar González Oro tuvo una despedida acorde con una voluntad que había expresado en vida: lejos de las grandes convocatorias y sin un velatorio convencional. El reconocido periodista argentino, que murió el viernes 25 de septiembre a los 74 años en Maldonado, fue despedido este lunes en una ceremonia íntima en Uruguay, donde había elegido instalarse durante los últimos años.
La información sobre la cremación surgió a través de medios uruguayos, que dieron cuenta de la presencia de familiares y allegados en el cementerio parque Jardines del Alma, ubicado sobre la Ruta 9, en las inmediaciones de San Carlos. Allí se congregaron alrededor de 30 personas para acompañar el último adiós al histórico comunicador.
De acuerdo con lo informado por la prensa de Uruguay, el encuentro se desarrolló en un ámbito estrictamente reservado y respetando los deseos que González Oro había manifestado antes de su muerte. El periodista había dejado en claro que no quería un velatorio tradicional ni una despedida multitudinaria, una decisión que sus seres queridos respetaron hasta el final.
Así, el primer capítulo de su despedida tuvo como escenario el lugar que había elegido como refugio desde 2020. Instalado en la zona de El Chorro, en Maldonado, González Oro había construido allí buena parte de su vida durante los últimos seis años, lejos del ritmo vertiginoso de Buenos Aires y de la exposición permanente que acompañó durante décadas su carrera.
CREMARON A GONZÁLEZ ORO
Pero el adiós tendrá una segunda instancia, esta vez en Argentina y con una dimensión diferente. El próximo sábado 3 de octubre se realizará una misa en Buenos Aires para homenajear al periodista y reunir a amigos, colegas y antiguos compañeros de trabajo que compartieron distintos momentos de su extensa trayectoria profesional.
La ceremonia fue confirmada por el periodista Pablo Montagna, quien informó en X que la fecha había sido comunicada por Daniel Hadad, fundador y CEO de Infobae y amigo de González Oro. El encuentro permitirá que quienes formaron parte de su recorrido profesional puedan acercarse a despedirlo y acompañar a sus seres queridos.
De esta manera, González Oro tendrá dos despedidas con características muy distintas, pero atravesadas por una misma idea: el respeto por su voluntad. La primera, silenciosa y reducida, tuvo lugar en Uruguay, el país que había elegido para transitar sus últimos años; la segunda será en Buenos Aires, rodeado por parte de ese universo de colegas, amigos y compañeros que durante décadas acompañaron la voz de uno de los grandes nombres de la radio argentina.


