Cualquiera podría decir que Sofía Solá lo tiene todo. O casi todo. Es hermosa, joven, está empezando a destacarse en lo suyo y comienza a despegarse de ser reconocida sólo por ser “la hija de Maru Botana”. Sin embargo, a sus 21 años, Sofía transita momentos complejos y siente que sobre ella se ejerce una presión inusitada.
Así lo expresó en su cuenta de Tik Tok, donde publicó un video con una potente reflexión sobre cómo vive la exposición pública, los romances que le inventan (el último, con Franco Colapinto) y la necesidad de responder a un canon de belleza hegemónico que incluso ella, bellísima, siente que puede no encajar como se espera.
Desde su auto, la hija de Maru contó a sus seguidores que venía de hacer una producción de maquillaje y que por eso se la veía radiante. “Chicos, yo no soy esto”, se atajó, sincera, señalando su rostro perfectamente realzado con capas de make-up y largos minutos de trabajo.
“Siempre lo que quiero demostrar es ser un poco más real, para que no estemos todos mostrando en redes algo tan estético, sino generar algo más amigable”, sostuvo Sofi, haciendo hincapié en que todos somos seres humanos, como para no generar ideales inalcanzables entre las chicas que la siguen a ella y a tantas otras influencers.
SOFÍA SOLÁ REFLEXIONÓ SOBRE LAS PRESIONES QUE PADECE
“Esa cosa de ‘quiero ser ella’, ‘deseo ser ella’” es lo que Sofía Solá señaló que no quiere provocar con sus publicaciones en redes sociales. “Todos tenemos una vida con altos y bajos”, dijo, y luego mencionó cómo la afectaron los rumores que la relacionaban con Colapinto.
“Realmente me está costando un poco más todo lo que es exposición. Después de todo lo de Colapinto, esa falsa relación, el ‘che, está con la hija de Maru Botana’, ‘la hija de Maru Botana es una diosa’”, repasó la modelo sobre lo que se estuvo comentando en las últimas semanas.
La hija de la pastelera lo tiene claro: no quiere que la conozcan solo por su belleza. “Me molesta hacerme famosa por ser linda. Me molesta, me genero yo misma una imposición de ‘Sofía, debés ser linda’”, indicó.
Y agregó: “No digo para hacerme la pobre y que ustedes digan ‘sos linda’, ‘sos fea’, ‘matada’ o ‘maquillada’”. Para cerrar, Solá aseguró que no quiere ver “tanta cámara encima” porque le hace exigirse de más “con una autodestrucción que me está generando presión propia”. “Seamos todos reconocidos por lo que tenemos acá dentro, más allá de la belleza superficial”, cerró.

