La fuerte entrevista de Valentín Yankelevich, el hijo de Romina Yan, donde habló de la violencia que sufrió por parte de su padre Darío Giordano tras la muerte de la actriz, sigue generando ruido. Y ahora que la verdad salió a la luz, aparecieron las declaraciones que los protagonistas hicieron ante la Justicia en estos años. Y principalmente con un apuntado: Gustavo Yankelevich.
El 6 de noviembre de 2015, Gustavo se presentó ante la Justicia para brindar su declaración testimonial bajo juramento. Allí relató la situación que, según le contaron sus nietos Franco y Valentín, atravesaban en la casa de su padre. Cinco semanas después, el 14 de diciembre, Cris Morena, su expareja, también declaró ante la misma autoridad judicial.
Todo empezó cuando Franco, que tenía 15 años, le pidió a su abuelo mudarse con él. Tiempo después, Valentín tomó la misma decisión. A partir de esa convivencia, el productor empezó a conocer detalles que, según explicó, no había dimensionado anteriormente. Una serie de situaciones descritas de forma muy fuerte y contundente, que siguen erizando la piel de todos.
En su declaración, Yankelevich explicó que durante un tiempo interpretaron los gritos y determinadas actitudes de Giordano como parte de la disciplina que ejercía sobre sus hijos. Sin embargo, según sostuvo, los relatos de los chicos les permitieron comprender que detrás de aquellas situaciones habría episodios de violencia física.
LA PESADILLA QUE VIVÍA AZUL YANKELEVICH, LA HIJA MENOR DE ROMINA YAN, JUNTO A SU PAPÁ DARÍO GIORDANO Y SU MADRASTRA
Los detalles que escuchó de sus nietos fueron cada vez más específicos. Yankelevich declaró que “no solo eran tirones de pelo”, sino que, según le contaron, Giordano los agarraba de esa manera para “arrastrarlos por las escaleras de la casa en sentido ascendente y descendente”. También aseguró que los chicos le describieron un clima de temor que les dificultaba pedir ayuda y contar lo que sucedía.
En el expediente quedaron asentadas otras declaraciones del productor sobre las charlas con sus nietos. Le contaron que su padre “siempre eran gritos y tirones de pelo mientras los arrastraba por la casa, lo que los atemorizaba incluso para que ellos pudieran pedir ayuda y contar lo que les sucedía”. Valentín, en particular, le habría dicho que “el padre les pegaba con la mano abierta”.
El relato de Franco también quedó registrado en la declaración. De acuerdo con lo que transmitió su abuelo ante la Justicia, el adolescente le contó que “en una ocasión su padre le había pegado tanto que él sintió que se iba a desmayar”. Yankelevich aclaró que nunca había visto a los chicos físicamente lastimados, aunque sostuvo que los relatos que le transmitieron le permitieron conocer la dimensión de lo que denunciaban.
El productor también describió cambios en la vida cotidiana de sus nietos desde que comenzaron a vivir con él. Según declaró, Valentín mejoró sus calificaciones y tuvo menos dificultades de conducta en el colegio. Cuando le preguntó a Franco qué extrañaba de la vida junto a su padre, la respuesta del adolescente fue contundente: “nada”. Después, el joven le explicó que “era antes cuando extrañaba abrazos, besos y atención, pero ahora no extrañaba nada”.
En su testimonio, Yankelevich también hizo referencia a Azul, la hermana menor de los chicos, que tenía 9 años y permanecía en la casa de Giordano. Según manifestó, el padre “no le pegaba a ella”, pero la nena “tiene mucho temor de contar lo que vio que sucedía respecto de sus hermanos por la represalia que aquel pudiera tener”.
Por último, el productor señaló que Franco y Valentín asistían al mismo colegio y que ambos ya concurrían a psicólogos cuando prestó declaración. En ese contexto, los relevó del secreto profesional y los autorizó a declarar en la causa. También mencionó a su hijo Tomás Yankelevich, de quien afirmó que “se encuentra en conocimiento de los hechos denunciados y puede aportar datos relevantes a la investigación”. Además, aseguró que tenía en su poder “una grabación de los gritos y el trato que Darío Giordano dispensaba hacia los menores”.




