La novela de Wanda Nara y Mauro Icardi por sus hijas volvió a dar, una vez más, un nuevo y polémico capítulo. Todo explotó tras la reciente revelación de Ana Rosenfeld, abogada de la mediática y que viene de protagonizar un tenso encuentro con Elba Marcovecchio, la defensora del futbolista. Porque cuando la trama parece tranquilizarse, de un momento a otro explotó todo.
La abogada de Wanda habló con tras participar en La noche de Mirtha y se refirió a las condiciones que se plantean alrededor del contacto de Icardi con sus hijas. Aseguró que existe un pedido relacionado con el acompañamiento profesional del futbolista que todavía no se cumplió. Este no es un detalle menor, clave por las consecuencias que el conflicto familiar generó en las nenas.
“El daño que le ocasionó a las menores, es un daño que hay que tenerlo en consideración”, remarcó Rosenfeld, al hablar sobre las hijas que Wanda tiene en común con el futbolista. Luego explicó que, lejos de buscar impedir el vínculo entre padre e hijas, la mediática habría insistido en que exista contacto, aunque bajo determinadas condiciones.
“Wanda siempre quiso que existiera un contacto, pero lo que propició y en todo momento insiste y quiere que así sea, es que el señor Icardi haga terapia”, contó. Según la abogada de Wanda, la terapia de Mauro es algo que todavía no termina de resolverse y que es una de las grandes trabas que la mediática pone. Para ella, esta parte es clave para mediar en el contacto con las niñas.
EL PEDIDO URGENTE DE WANDA NARA A MAURO ICARDI POR SUS HIJAS: POR QUÉ SE NIEGA A HACER TERAPIA
Ana también marcó una diferencia entre la situación de ambos adultos y aseguró que Wanda sí cuenta con acompañamiento psicológico. Explicó que la empresaria realiza terapia y sostuvo que, en cambio, hasta el momento no existirían constancias de que Icardi haya iniciado un tratamiento de las mismas características.
“Wanda tiene psicólogo, le están pidiendo al señor Icardi que tenga terapia, pero nunca denunció haber hecho ninguna terapia y tampoco por ahora denunció que tuviera una terapeuta”, dijo. Todo esto aparece en un momento delicado de la guerra. Desde hace tiempo, la relación entre Wanda e Icardi atraviesa distintos frentes, y esto vuelve a poner la lupa en el cuidado de las menores.
Según Rosenfeld, existe una necesidad absoluta de contemplar el impacto que tuvo todo lo ocurrido. Y también cuestionó la mirada pública que hay alrededor de Wanda en el enfrentamiento. “Siempre pareciera que Wanda es la mala y Mauro es el bueno”. Definitivamente, no son tiempos cómodos para la mediática y la guerra con Icardi sigue siendo tensa.



