Inesperada y sorpresivamente, Lucila Villar irrumpió en sus redes sociales con un video en el que narró lo que para ella significó el proceso de lidiar con el peso de su busto hasta lograr una operación con resultados satisfactorios y acorde a lo que buscaba.
A fin de acompañar y concientizar a otras mujeres que atraviesen algo similar, antes que nada, la Tora dejó en claro que lo más importante es dejar el tema en buenas manos y recurrir a profesionales de primer nivel. Y fue entonces que reveló lo que le pasó tras salir de Gran Hermano con una esteticista que le ofreció plata a cambio de que sea imagen de su centro.
“Me hice una reducción mamaria y vengo a derribar mitos. Erase 2020. Tenía mucho pecho, 120. Mucha cantidad. Me podía guardar un vodka adentro. Tenía dos cosas gigantes. Está en mis fotos destacadas. Me operé con una doctora. Mucha gente tiene prejuicio con esta operación”, comenzó la ex hermanita.
Y Lucila explicó: “Me jodía la espalda porque estaba encorvada y estaban muy caídas. Me crié con la mirada de los tipos diciendo "qué grandotas". Esa palabra me perturbaba y tenía miedo de quedar más grandota. Dicen cosas que no son ciertas. Me habrán sacado 3 kilos entre las dos”.
LA TORA NO SE VENDE POR DINERO
“Me quedaron divinas. Las amo. Fue lo mejor que hice. No tengo implantes. Todo es mío. Dicen que queda mucha cicatriz. Si tenés una buena cirujana y hacés lo que te dice y seguís el tratamiento no quedan. Después me hice láser CO2. Hoy hay partes donde no se nota que tengo y era un ancla la cicatriz”, detalló.
Siguiendo con el relato de su experiencia, La Tora agregó:“No es la más dolorosa. Hay calmantes correspondientes. No me volvieron a crecer. Esto se va adaptando y acomodando. No uso corpiño y me sacaron lo que me hacía doler. Pero lo tiene que hacer un buen profesional”.
“Cuando salí de la casa me habla una médica muy conocida de redes sociales y me dice ´te queremos a vos. Te damos 6 mil dólares´. En ese momento dije clink caja. Este dinero no lo voy a ver en mi vida. Y me puse a pensar unos segundos y me dije que no. Mira si voy a hacer publicidad con alguien que no conozco ni sé cómo opera. Obviamente me volvió a insistir para que haga publicidades, pero no”, cerró.





