Lali Espósito y la China Suárez fueron mejores amigas durante mucho tiempo. Las dos se conocieron en 2023, en Rincón de Luz, una de las tiras infantiles de Cris Morena, y crecieron a la par durante buena parte de sus vidas. Pero hace años que sus caminos se bifurcaron y hasta se habló de pelea, rencores y reclamos de parte de la China.
De hecho, ya hace un par de años, Lali destapó en el living de Susana Giménez que ya no es amiga de Eugenia, con una clara intención de diferenciarse. ¿Y qué le pasa hoy a Lali con la actriz? Invitada al stream de Martín Cirio, la artista dejó en claro que, hoy por hoy, hay apenas cariño del pasado.
“No es que pasó algo, no es que nos hayamos peleado, simplemente hace muchísimos años, muchísimos, que no tenemos un vínculo de amistad”, aseguró, consciente de la repercusión que estalla cada vez que menciona por qué no son amigas “en este momento de la vida”.
Lo cierto es que Lali y la China se conocen como nadie. “La quiero porque hemos compartido inodoro. Meábamos juntas a los doce años”, recordó, y sostuvo: “Nos conocemos, conocemos la vida de la otra, los dolores de la otra, las historias de la otra, las infancias….”.
QUÉ LE PASA A LA LALI ESPÓSITO CON LA CHINA SUÁREZ
Lali le insistió a Martín Cirio que no se mete en el barro que se arma cada vez que dice que no están “genuinamente, una en la vida de la otra”. “Genuinamente no voy al cumpleaños, no viene a mi cumpleaños, no sabe cómo estoy, no sabe qué me pasó, yo tampoco de ella”, especificó.
Si bien las dos se siguen en redes, para Lali eso no es indicador de nada: “Está como medio sobrevaloradito el tema de la amistad en las redes. Como que parece también que porque seguís a alguien o porque tenés historia con alguien, es tu amigo”.
Para la artista, un follow no significa nada y la verdad de los vínculos se ven en la vida misma. “Yo diferencio mucho eso, soy recelosa de las amistades, celosa de cuidar esas relaciones, si hago alguna fiesta grande, hasta la invito, pero cualquiera no es mi amigo… “, distinguió.
Así y todo, el cariño sigue vigente: “Yo la quiero, le deseo alegría, ojalá tenga lo que desea, te juro por Dios que cuando me entero por alguien en común de algo bueno de ella, me alegra. Quiero que sea feliz con su quilombo, con lo que le pasa, con todo, con la familia que forma”. Pero fue inclemente al sentenciar: “Decir amigo por amigo, me da raro”.

