Este sábado 17 de octubre se realizó el velorio de Fernando Confessore y su posterior traslado al Cementerio de Chacarita. El metereólogo de TN falleció a los 58 años debido a una insuficiencia cardíaca en su domicilio del barrio porteño de Versalles. Finalmente, la despedida tuvo lugar en una casa velatoria ubicada en Avenida Córdoba, ciudad de Buenos Aires, y estuvo presenciada por familiares, amigos y reconocidas figuras.
Durante la jornada acompañaron sus hijas Candela, Julieta y Jimena, su madre Tanita y su actual esposa Paula. Entre los presentes, estuvieron Marcelo Bonelli, Guillermo Lobo, Roxy Vázquez, Gonzalo Aziz y Ricardo Pipino, además de otros periodistas y colegas. También se acercaron personas que seguían a Confessore incondicionalmente desde hace años en la televisión y quisieron darle el último adiós.
Uno de los momentos más conmovedores de la jornada se vivió durante el traslado de los restos al Cementerio, donde familiares, amigos y colegas acompañaron el cortejo fúnebre. Las imágenes de la despedida reflejaron la tristeza de quienes compartieron con Confessore tantos años de trabajo y también de quienes lo conocían por su presencia cotidiana en la pantalla. La ceremonia estuvo marcada por el silencio, la emoción y las muestras de cariño.
Guillermo Lobo, uno de sus compañeros más cercanos, fue una de las figuras que acompañó a los familiares en medio del dolor. Ambos habían comenzado a trabajar en TN el mismo día, en diciembre de 1995, y construyeron una relación que trascendió el ámbito profesional. Marcelo Bonelli, Roxy Vázquez y Gonzalo Aziz también se acercaron para despedirlo, junto con otros integrantes del canal que compartieron distintas etapas.






ASÍ FUE LA DESPEDIDA A FERNANDO CONFESSORE
La partida del meteorólogo también generó una profunda tristeza entre los televidentes que lo acompañaron durante más de tres décadas. Conocido por sus informes del tiempo y su manera de comunicar la información meteorológica, Confessore se convirtió en una figura familiar para quienes seguían las noticias a diario.
Además de su labor en televisión, el especialista se desempeñó como docente de meteorología y formó parte del Servicio Meteorológico Nacional entre 1992 y 1994. Su vocación por transmitir conocimientos y su compromiso con la profesión fueron recordados por colegas y alumnos tras conocerse la noticia de su muerte. Su trayectoria dejó una huella tanto en los medios como en el ámbito educativo.
En medio de la conmoción, su familia eligió una frase cargada de amor para acompañar la despedida: “Con amor eterno, te despedimos. Vivirás siempre en nuestro recuerdo”. El mensaje sintetizó el dolor por la pérdida y el cariño hacia un hombre que construyó una extensa carrera profesional sin dejar de lado su vida familiar. A los 58 años, Confessore dejó un recuerdo imborrable entre sus hijas, su esposa, sus amigos y quienes compartieron con él su camino.













