En su recta final y mientras los números no acompañan, Gran Hermano dio en las últimas horas un espectáculo inédito y jamás visto: personal de seguridad debió ingresar a la casa para obligar a salir a una participante que se había plantado, desobedeciendo la orden del Big.
Hablamos de Campanita, que luego de la pelea feroz que la enfrentó a Danelik y que terminó con la expulsión de las dos, se rehusó una vez más a abandonar la casa más famosa y la producción tuvo que tomar medidas extremas y extraordinarias.
Todo había empezado la noche anterior, cuando Seffany Campanita Pereira y Danelik Galazán tuvieron un fuerte choque en uno de los dormitorios que casi termina a las piñas. Y mientras la tucumana accedió sin problemas tras la severa resolución de Gran Hermano, la otra dejó en claro que “de ninguna manera” aceptaría.
Llanto, gritos, desgarro. En brote de nervios total. Así estaba Campanita en la casa cuando de repente apareció una persona íntegramente vestida de negro para convencerla de que se tenía que ir. Santiago del Moro ya lo había advertido: personal femenino de seguridad ya estaba listo para proceder si la ex participante no se iba. Campanita rompió en llanto, la persona la abrazó y luego de unos minutos de persuasión, la sacó por la puerta de atrás.
LA PELEA QUE DETONÓ LA EXPULSIÓN DE CAMPANITA DE GRAN HERMANO
La escandalosa segunda salida de Campanita se gestó la noche anterior, mientras Yanina Zilli, y Luana Fernández se metían en la final y la tensión explotaba entre quienes quedaron en placa: Yipio, Pincoya, Mariela y Charlotte. Pero todo explotó cerca de la medianoche, cuando las imágenes mostraron una situación fuera de control entre Campanita y Danelik.
Todo se desató cuando Campanita tomó fotos de familiares, entre ellas la del hijo de Pincoya. La reacción de la chilena fue inmediata y desbordada: a los gritos, lanzó frases durísimas como “Que se vaya de la fiesta… qué se cree que es… tocar la foto de los hijos” o pidiendo a cámara a la gente que la “hagan mierda”, completamente fuera de sí, mientras Sol intentaba frenarla.
Detrás de ese gesto hubo una venganza previa. A Campanita le habían robado su maquillaje, por lo que tuvo que ir al confesionario “a cara lavada”. Ese enojo la llevó a reaccionar tomando las fotos, lo que terminó desatando un escándalo mayor. Danelik empujó a Campanita, luego agarró su cartera con la intención de tirarla al agua mientras desde atrás se escuchaba “tiráselo, tiráselo”.
La situación se volvió tan caótica que hasta el Big tuvo que intervenir. Y ya sabemos cómo terminó la historia: en drama total.

