Mitos y verdades: ¿cuánto sabemos de carne los argentinos? – Revista Paparazzi

Mitos y verdades: ¿cuánto sabemos de carne los argentinos?

¿Aumenta el colesterol? ¿Brinda vitaminas importantes para el organismo? Conocé lo que realmente tenés que saber sobre el alimento preferido de todos.
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La carne es sinónimo de nuestro país, es un referente nacional: cada argentino come más de 50 kilos de carne por año.

Turistas de todo el mundo visitan la Argentina para degustarla o la compran en sus países –somos uno de los principales exportadores- y todos los argentinos consideramos el asado como una instancia única en nuestras vidas.

Sin embargo, mucho se dice sobre la carne: mitos, supuestos y verdades son repetidos sin realmente saber si efectivamente son ciertos. Es por eso que vamos a enumerar algunos de ellos y a decirte lo que realmente tenés que saber sobre la carne.

El consumo de carne aumenta los niveles de colesterol

Probablemente uno de los comentarios más escuchados cuando se habla de carne. Lo damos por entendido, pero te vas a sorprender al saber que esto es falso.

Un estudio realizado por IPCVA (Instituto de Promoción de Carne Vacuna Argentina) junto con el Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA) demostró que el consumo moderado de carne no es un factor de aumento en los niveles de colesterol.

En este estudio 48 personas recibieron una dieta equilibrada, en la que todos los días ingerían una porción de entre 150 y 200 gramos de carne. Los resultados no solo no encontraron aumentos en colesterol, sino que muchos bajaron este índice junto con el de glucosa.

La carne no es esencial para el cuerpo

Por su estructura química, la carne está constituida por proteínas, grasas, vitaminas del grupo B, minerales, hierro, zinc y agua.

Dentro de las vitaminas B existe la B12, exclusiva de alimentos de origen animal y vital para el organismo: es muy importante en la generación de hemoglobina (la proteína que transporta el oxígeno a las células del organismo).

Y cada vez son más los estudios científicos que reconfirman la importancia que tiene la carne para el crecimiento y desarrollo del cuerpo: “Ha podido demostrarse que la carne, como fuente de hierro, es mucho más importante de lo que se pensaba, pues la absorción de dicho mineral resulta más efectiva que la del contenido en las verduras y cereales”, aseguran investigadores de la Universidad de Helsinki.

Es preferible que las madres consuman carne durante el embarazo

Muchas corrientes ideológicas modernas aseguran que las madres no tienen que comer carne durante el embarazo.

En 2019, un estudio del Hospital Garrahan demostró que los lactantes hijos de madres veganas o vegetarianas tienen mayor riesgo de deficiencia grave y compromiso neurológico, siendo la falta de vitamina B12 uno de los riesgos más graves en dietas que no incluyen la proteína animal.

El doctor Alberto Cormillot, especialista en nutrición, opina que “La carne tiene sus aspectos importantes en el niño, en el embarazo y en el adulto mayor. En la niñez, es indispensable, un chico que no tenga hierro es un chico que se distrae, un chico que rinde menos en el colegio”.

Cormillot resuelve el asunto confirmando que se puede seguir tendencias de alimentación veganas durante el embarazo, pero que nunca se debe dejar de ingerir alimentos ricos en hierro y calcio, ni dejar de lado las proteínas.

Comer asado: ¿es perjudicial o es bueno para la salud?

Algunas informaciones descontextualizadas han puesto en jaque a la tradición de los argentinos. A quedarse tranquilos: el asado no hace mal, la cuestión, como todo, está en la moderación.

El consumo de carne y otro tipo de actividades que estén asociados al bienestar mental son muy importantes para la salud general.

El doctor Jorge Tartaglione (Presidente de la Fundación Cardiológica Argentina)  afirma que “para mí, como médico, es saludable que hagas actividad física, que te alimentes correctamente, que no fumes, que tengas el colesterol normal, que controles tu estrés y que no tengas sobrepeso. Pero a la persona común le es saludable comerse un asado con amigos, le es saludable disfrutar al aire libre, le es saludable jugar, le esa saludable tener una vida sexual activa, ir a una fiesta, alimentarse con vínculos, como el asado y las reuniones familiares, son fundamentales, entonces yo tengo que combinar la comunicación de una alimentación saludable pero que también se incorpore dentro de lo que es un vínculo social”.

La cuestión está saldada: asado sí, pero siempre dentro de una vida equilibrada.

La carne no es saludable porque es muy grasosa

Este mito es similar a la cuestión del colesterol: es algo que se da por entendido por repetición, sin considerar que puede llegar a ser una afirmación falsa.

De acuerdo a Pilar García, doctora del INTA, hay un proceso constante para mejorar la producción de carne para consumo: “Cada día se producen animales más magros y se trata de que tengan los niveles adecuados de grasa que, además, aseguren una calidad aceptable. En la actualidad, los valores aceptados para la mayoría de los cortes no exceden el 3 o el 4% de grasa intramuscular. Antes la carne era más gorda, lo que hacía que fuera más sabrosa, pero con niveles de grasa intramuscular no aceptables hoy en día”.

Al respecto de la desinformación, Tartaglione es contundente:  “Las personas están sobreinformadas, mi desafío es hacer que esa sobre información en el caso puntual de la carne que puede llegar a hacerte mal, revertirla y como médico y como comunicador, transformar esa información en una conducta saludable”, dijo.

Más información en paparazzi.com.ar

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